La cuenta regresiva para la misión Artemis II ingresa en su fase más crítica mientras los cuatro astronautas que viajarán alrededor de la Luna ya se encuentran en cuarentena preventiva. Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto con el canadiense Jeremy Hansen, iniciaron el programa de estabilización sanitaria que busca minimizar cualquier riesgo de enfermedad antes del lanzamiento histórico.
Según informó la agencia espacial estadounidense, la tripulación permanece recluida en Houston, donde continúa con simulaciones de misión y controles médicos exhaustivos. Si todo avanza según lo previsto, los astronautas se trasladarán al Centro Espacial Kennedy en Florida aproximadamente seis días antes del despegue, donde se alojarán en instalaciones especialmente acondicionadas dentro del edificio Neil A. Armstrong Operations and Checkout.
Preparativos finales de Artemis II en Florida
En paralelo a la preparación de la tripulación, los equipos técnicos ultiman detalles del cohete Space Launch System y la cápsula Orion en el Complejo de Lanzamiento 39B. Durante los últimos días se completaron las verificaciones de los sistemas de energía mecánica, las líneas criogénicas y los cuatro motores RS-25 de la etapa central del cohete.
Adicionalmente, el personal despejó el perímetro de la plataforma para avanzar con tareas de mantenimiento de los propulsores sólidos. Estas actividades forman parte de la preparación para el ensayo general denominado wet dress rehearsal, una prueba crucial que simula el proceso completo de carga de combustible y cuenta regresiva sin astronautas a bordo.
El ensayo general que validará los sistemas
El wet dress rehearsal permitirá cargar más de 2,5 millones de litros de propelentes criogénicos en el cohete y ejecutar el conteo de lanzamiento completo. El procedimiento incluye varios encendidos, con pausas y reinicios durante los últimos 10 minutos del conteo final, hasta llegar a una simulación de despegue nocturno sin ignición real.
De acuerdo con los protocolos establecidos, si surgiera la necesidad de trabajos adicionales, el cohete y la nave podrían regresar al Vehicle Assembly Building. Esta flexibilidad garantiza que cualquier ajuste necesario pueda realizarse en condiciones óptimas antes del lanzamiento definitivo de la misión Artemis II.
Ajustes técnicos y controles de calidad
Los ingenieros trabajan en ajustes puntuales detectados durante las pruebas previas. En el sistema de evacuación de emergencia de la plataforma, se corrigieron los frenos de las canastas que permiten descender rápidamente desde la torre de lanzamiento en caso de necesidad.
Sin embargo, surgió una situación que requiere atención adicional en la cápsula Orion. Los técnicos están tomando nuevas muestras del sistema de agua potable luego de que los análisis iniciales mostraran niveles de carbono orgánico total más altos de lo esperado, según reportó la agencia espacial.
Mientras tanto, ya se cargaron en la cápsula diversos elementos para la misión, incluyendo tabletas para la tripulación, kits médicos y equipos de investigación científica. También se completó el abastecimiento con hidrazina de los propulsores y se avanzó con trabajos pirotécnicos del sistema de aborto de lanzamiento.
Desafíos climáticos en Florida
A estos preparativos se suma la necesidad de proteger el cohete frente a temperaturas más bajas de lo habitual en Florida. Los equipos realizan revisiones de los sistemas de control ambiental que protegen tanto al Space Launch System como a la nave Orion de las condiciones meteorológicas adversas.
Ensayos de recuperación en el Pacífico
Lejos de la costa este, otro equipo clave ensaya el final del viaje de Artemis II. Personal de la NASA y del Departamento de Defensa de Estados Unidos realiza entrenamientos en el océano Pacífico para la recuperación de la cápsula y la tripulación tras el amerizaje, una operación que se activará pocos días después del lanzamiento.
Estos ejercicios resultan fundamentales porque serán el primer vuelo tripulado del programa Artemis. La misión permitirá validar sistemas y procedimientos necesarios para futuras exploraciones lunares más complejas, con una duración estimada de aproximadamente 10 días.
Implicaciones para el futuro de la exploración espacial
El programa Artemis representa el retorno de la humanidad a la órbita lunar después de más de cinco décadas. Esta misión sentará las bases de los próximos pasos de la NASA, que apuntan a una presencia sostenida en la Luna y, a más largo plazo, al envío de astronautas a Marte.
In contrast con las misiones Apolo de la década de 1960 y 1970, Artemis busca establecer una infraestructura permanente que permita investigación científica continua. La validación de tecnologías en este vuelo tripulado resultará crucial para las misiones posteriores que incluirán alunizaje.
Las autoridades espaciales aún no han confirmado la fecha exacta del lanzamiento, aunque los preparativos sugieren que el despegue podría producirse en las próximas semanas. El éxito del wet dress rehearsal y la resolución de los ajustes técnicos pendientes determinarán el cronograma final de esta misión histórica.

