Cinco estudiantes salteños integrarán la delegación argentina que participará en la RoboCup 2026, el mundial de robótica más importante del mundo, que se desarrollará entre el 30 de junio y el 6 de julio en Incheon, Corea del Sur. Los equipos de la provincia del norte obtuvieron su clasificación tras consagrarse campeones nacionales en diciembre de 2025 en Buenos Aires, logrando así el pase directo a la competencia internacional.
La representación salteña estará conformada por dos grupos que competirán en diferentes categorías. Benjamín Villagrán, Lucio Saucedo y Laureano Monteros participarán en Rescue Line, mientras que María Virginia Viollaz y Elías Cordero lo harán en Soccer de robots autónomos, marcando un hito histórico para Argentina.
La categoría Soccer representa un logro sin precedentes, ya que por primera vez un equipo argentino logró clasificar a un mundial de robótica en esta liga. Según explicó Viollaz a TN Tecno, la competencia requiere que los robots jueguen partidos de fútbol de manera completamente autónoma, sin intervención humana, interpretando el entorno en tiempo real mediante sensores y visión artificial.
Categoría Soccer: fútbol robótico autónomo en el mundial de robótica
El desarrollo del equipo de Soccer se apoya fuertemente en visión artificial, según detalló la estudiante de 18 años. “Gran parte de nuestra preparación está enfocada en analizar imágenes y videos, porque reconocer objetos, calcular distancias y anticipar trayectorias es esencial para competir”, señaló Viollaz.
El robot debe ser capaz de ubicarse, decidir y actuar en tiempo real durante los partidos. No basta con que avance o patee la pelota: debe orientarse con precisión, mantener estabilidad y adaptarse a situaciones cambiantes durante el juego, según explicó la joven representante.
Por su parte, Elías Cordero, estudiante de robótica en IITA y de Ingeniería Electromecánica en la Universidad Nacional de Salta, remarcó el proceso detrás del logro. “Llegamos a esto después de mucho esfuerzo, pruebas constantes y aprendizaje continuo”, afirmó el competidor.
Rescue Line: robots para misiones de rescate
En la categoría Rescue Line, el equipo integrado por Benjamín Villagrán, Lucio Saucedo y Laureano Monteros enfrenta desafíos técnicos complejos. Los robots deben seguir recorridos difíciles, detectar obstáculos y rescatar objetos que simulan víctimas, todo de manera autónoma.
Monteros explicó que su rol incluye programar la placa Teensy 4.1, que permite mover los motores y manejar los sensores. También controla los servomotores que funcionan como una garra para recoger las pelotas que representan víctimas en la línea de rescate.
Lucio Saucedo, de 14 años y responsable de la programación, aclaró que el robot no sigue recorridos preprogramados. “Detecta líneas, colores, obstáculos y objetos en tiempo real, y toma decisiones de forma autónoma”, explicó el joven programador.
Benjamín Villagrán destacó el uso de inteligencia artificial entrenada por el propio equipo para la competición. “Armamos un dataset propio, entrenamos el modelo y lo implementamos en la Raspberry para que el robot identifique objetos y se mueva de forma autónoma”, detalló el estudiante de 18 años.
Preparación para el evento internacional
La RoboCup es considerada la Copa del Mundo de la robótica y desde 1997 reúne a universidades, centros de investigación y estudiantes de más de 50 países. Los participantes diseñan y programan robots completamente autónomos para resolver desafíos inspirados en situaciones reales.
La edición 2026 será histórica, según indican los organizadores, ya que por primera vez el evento se realizará en Corea del Sur. Se espera la participación de más de 3000 competidores y unos 15.000 visitantes interesados en robótica e inteligencia artificial.
Villagrán subrayó el desafío inmediato: adaptar el robot a las normas internacionales de la RoboCup. “No es un cambio gigante, pero sí importante. Implica ajustar software, sensores y hardware. Tenemos seis meses para dejar lo mejor de nosotros”, afirmó.
Los cinco estudiantes serán los únicos representantes del país en RoboCup 2026. Además de la competencia, el evento funciona como un espacio de intercambio técnico y cultural entre jóvenes de todo el mundo, con foco en el desarrollo de tecnologías emergentes.
Villagrán expresó que sus expectativas son muy altas y que el objetivo es claro: quieren ser campeones. “El nivel internacional es exigente, pero hoy la diferencia ya no está tanto en el hardware, sino en cómo usamos todo nuestro conocimiento y en la capacidad de resolver problemas”, concluyó el estudiante.
Los equipos se encuentran actualmente en proceso de recaudación de fondos para costear el viaje a Corea del Sur. La preparación técnica y logística continuará durante los próximos meses hasta la fecha de inicio del mundial de robótica en junio.

