El Gobierno argentino adoptó una postura de espera cautelosa tras el anuncio de Venezuela sobre una ley de amnistía general y condiciona cualquier contacto formal con Caracas a que la iniciativa se concrete efectivamente. Según expresaron fuentes del Ejecutivo, recién cuando la amnistía en Venezuela se materialice se abrirán canales institucionales para negociar la liberación de argentinos detenidos, con prioridad en el caso del gendarme Nahuel Gallo.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anticipó el envío al Parlamento de una ley de amnistía con carácter de urgencia y el cierre del centro de detención El Helicoide. Sin embargo, la propuesta aún carece de texto final y debe atravesar el trámite legislativo en una Asamblea Nacional de mayoría oficialista.
Hermetismo oficial ante la transición venezolana
En la Casa Rosada prevalece el hermetismo sobre los avances de la transición en Venezuela y el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene una posición de observación. Funcionarios del Gobierno expresaron que “hasta que no suceda, vamos a esperar con prudencia”, según consignaron fuentes oficiales.
Adicionalmente, en el oficialismo ponen el foco sobre las tensiones internas en la gestión de Rodríguez. El Ejecutivo argentino advierte que todos los avances sobre liberaciones en Venezuela fueron conseguidos “bajo presión” directa de Estados Unidos, según indicaron cercanos al presidente.
Sin reconocimiento a la administración venezolana
El Gobierno remarca que no reconoce por ahora a la administración de Rodríguez como una gestión regular. Fuentes oficiales aseguraron que no habrá normalización del vínculo bilateral mientras argentinos continúen privados de la libertad en territorio venezolano.
Esta línea fue establecida por el jefe de Estado, quien mantiene cerrada la embajada argentina en Caracas y evita gestos institucionales sin avances verificables. La Cancillería sostiene la recomendación de no viajar a Venezuela y continúa elevando reclamos en foros internacionales.
Estrategia basada en aliados regionales
La estrategia del Ejecutivo se apoya en información proporcionada por países aliados con presencia diplomática y capacidad de inteligencia en Caracas. Este esquema abarca a Estados Unidos mediante la CIA, Israel a través del Mossad e Italia con el AISE, según confirmaron fuentes gubernamentales.
Mientras tanto, Argentina está representada diplomáticamente por Italia después de que Brasil dejara de hacerlo a comienzos de enero por tensiones con el régimen venezolano. El Departamento de Estado norteamericano ya comenzó gestiones para recuperar presencia diplomática en Venezuela.
Perspectivas sobre la amnistía en Venezuela
En Balcarce 50 cuestionan tanto la intención como la capacidad de la mandataria venezolana para avanzar con la ley de amnistía anunciada. Los funcionarios argentinos toman como referencia de progreso el cumplimiento de los acuerdos que la gestión actual venezolana tenga con Washington.
Por otra parte, el oficialismo advierte que el panorama político en Venezuela sigue abierto y que el conflicto de fondo aún no está resuelto. Desde el entorno presidencial estiman que no habrá elecciones en ese país hasta dentro de al menos un año.
Liberación de detenidos sin fecha confirmada
En la Casa Rosada reconocen que no prevén una liberación en el corto plazo de los argentinos presos y que el proceso puede demorar “más de lo esperado”. Funcionarios gubernamentales expresaron que “todo depende de cuánto acelere Estados Unidos” en sus presiones sobre el régimen venezolano.
El Gobierno mantendrá su estrategia de espera y no realizará movimientos diplomáticos formales hasta observar hechos concretos respecto a la ley de amnistía, mientras continúa monitoreando la situación a través de sus aliados internacionales y aguardando señales tangibles de avance en las liberaciones.

