El oficialismo en el Senado acelera el tratamiento de la reforma laboral y busca llevarla al recinto el próximo 11 de febrero. Aunque el ciclo de consultas parecía cerrado la semana pasada, las reuniones técnicas continuarán durante estos días, según confirmaron fuentes legislativas. Están encabezadas por la doctora Josefina Tajes y por el secretario parlamentario de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Cristian Larsen.
El proyecto ya cuenta con dictamen de mayoría en las comisiones de Trabajo y de Presupuesto y Hacienda. Las eventuales modificaciones se introducirán directamente en el recinto, sin reabrir la discusión en el plenario de comisiones. Unión por la Patria presentó un dictamen de minoría en rechazo a la iniciativa de modernización laboral.
Apoyo empresarial a la reforma laboral
Durante la última semana, representantes de cámaras empresariales pasaron por el tercer piso del Senado. Entre las entidades consultadas figuran la Cámara Argentina de Comercio, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y la Asociación de Industriales Metalúrgicos. “Las reuniones son muy productivas. Cada institución nos transmite sus preocupaciones y analizamos qué podemos incluir en la ley”, indicó un integrante del equipo técnico de la senadora Patricia Bullrich.
Según el presidente de CAME, Ricardo Diab, fue la primera vez que fueron escuchados en profundidad. “Sentimos que estamos en una mesa de diálogo donde podemos intercambiar ideas y hacer propuestas. Quedamos en generar alternativas que no pierdan el espíritu de fondo que tiene esta pretendida reforma laboral”, afirmó Diab.
En la misma línea, el titular de la CAC, Mario Natalio Grinman, sostuvo que comparten el espíritu del proyecto. El dirigente destacó que la iniciativa busca adaptar la legislación a las transformaciones sociales y tecnológicas, además de dotar de mayor previsibilidad a las relaciones laborales.
Rechazo sindical y ausencia de diálogo
Quienes no se reunieron con La Libertad Avanza fueron los integrantes del triunvirato de la CGT, aunque sí mantuvieron encuentros con Unión por la Patria. Uno de ellos, Octavio Argüello, aseguró que hasta el momento no hubo diálogo con el Gobierno por la reforma laboral. “Desde la central obrera vamos a discutir lo que sea necesario, ya sea en la Justicia o en la calle, defendiendo el derecho y la dignidad del trabajador”, señaló el dirigente del sindicato de Camioneros.
La postura sindical contrasta con el respaldo empresarial y refleja la polarización en torno a la iniciativa. Mientras los sectores productivos ven una oportunidad para generar empleo formal, los gremios advierten sobre una posible precarización laboral. Esta tensión podría derivar en futuras medidas de fuerza si la ley avanza sin modificaciones sustanciales.
La estrategia de Diego Santilli con los gobernadores
Las reuniones del ministro del Interior, Diego Santilli, con mandatarios provinciales buscan sumar votos y fortalecer el respaldo político a la modernización laboral. El viernes pasado se reunió en Casa Rosada con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Del encuentro destacaron que la iniciativa es clave para generar empleo y dar previsibilidad al sector productivo.
Additionally, Santilli visitó Corrientes, donde se reunió con el gobernador Juan Pablo Valdés. De esa provincia es el jefe del bloque radical en el Senado, Eduardo Vischi, quien ya acompañó al oficialismo en el dictamen de mayoría. El ministro también tiene previstas reuniones en Misiones con el gobernador Hugo Passalacqua y el líder político local Carlos Rovira.
Estas gestiones provinciales resultan fundamentales para alcanzar el quórum necesario de 37 senadores. El oficialismo parte de 21 votos propios más tres del PRO, y busca sumar a la UCR completa y a senadores provinciales independientes. Sin embargo, el respaldo de algunos legisladores dependerá de negociaciones sobre el capítulo fiscal y los artículos que reducen impuestos coparticipables.
El difícil camino hacia los 37 votos
Patricia Bullrich cuenta con un piso de 21 senadores propios y los tres del PRO que responden a Martín Goerling Lara. La UCR podría aportar sus diez integrantes, aunque resta definir la postura de Maximiliano Abad de Buenos Aires, Flavio Fama de Catamarca y Daniel Kroneberger de La Pampa. Si el oficialismo logra sumar a estos tres radicales sin respaldo gubernamental provincial, alcanzaría 34 votos.
Para llegar al quórum de 37, Santilli buscará apoyo en bloques pequeños del interior. En la mira están los senadores del Frente Renovador de la Concordia de Misiones, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut. También se negocian los respaldos de Flavia Royón de Salta, Julieta Corroza de Neuquén, Carlos “Camau” Espínola de Corrientes, Beatriz Ávila de Tucumán y Guillermo Andrada de Catamarca.
El panorama aparece favorable para el oficialismo, aunque la construcción de mayorías deberá sostenerse en ambas votaciones. En las próximas semanas se definirá si el Gobierno logra reunir los apoyos necesarios para el 11 de febrero o si deberá postergar el tratamiento en el recinto.

