El déficit de la cuenta corriente cambiaria superó los US$2200 millones en 2025, según informó el Banco Central de la República Argentina. La cuenta corriente cambiaria registró un saldo negativo de US$2223 millones durante el año, reflejando los desequilibrios en las operaciones de divisas del país. Este resultado se produjo por los déficits acumulados en nueve de los doce meses del ejercicio anual.
De acuerdo con los datos oficiales, los principales rubros que explicaron el déficit fueron Servicios, que acumuló un saldo negativo de US$10.978 millones por pagos al exterior, e Ingreso Primario, por donde salieron US$10.594 millones. Estas salidas de divisas correspondieron en su mayoría a cancelaciones de deuda y pagos de servicios internacionales.
Factores que generaron el déficit de la cuenta corriente
El comportamiento de la cuenta corriente cambiaria en 2025 evidenció las presiones que enfrenta la economía argentina en materia de divisas. Los pagos por servicios al exterior representaron una salida significativa de dólares, reflejando el consumo de servicios importados y turismo internacional por parte de residentes argentinos.
Adicionalmente, las obligaciones de deuda externa continuaron demandando una porción considerable de las reservas internacionales. El rubro de Ingreso Primario, que incluye principalmente el pago de intereses y capital de la deuda, mostró una salida de más de US$10.000 millones durante el año.
Contexto económico y balance cambiario
Sin embargo, otros sectores de la balanza cambiaria compensaron parcialmente estos déficits. La liquidación de divisas por parte de exportadores de granos y oleaginosas aportó dólares al mercado, aunque no fue suficiente para revertir el saldo negativo total de la cuenta corriente.
Mientras tanto, el tipo de cambio oficial cerró enero de 2026 en $1465, con una brecha reducida respecto al dólar blue que cotizó en $1470. El Banco Central continúa administrando el mercado cambiario a través de distintas regulaciones y controles sobre las operaciones en divisas.
Implicaciones para la política cambiaria
El déficit registrado en la cuenta corriente plantea desafíos para la autoridad monetaria en términos de acumulación de reservas internacionales. La salida neta de dólares presiona sobre la capacidad del Banco Central para mantener la estabilidad cambiaria y cumplir con compromisos externos.
En contraste con períodos anteriores de mayor superávit comercial, el balance de 2025 mostró que las salidas por servicios y deuda superaron los ingresos de otras fuentes. Este escenario requiere ajustes en la política económica para equilibrar la oferta y demanda de divisas en el mercado local.
Perspectivas del mercado cambiario
Los analistas económicos señalan que el comportamiento de la cuenta corriente cambiaria dependerá en gran medida de la evolución de las exportaciones y el cumplimiento del calendario de pagos de deuda. Las proyecciones para 2026 anticipan que los vencimientos de obligaciones externas continuarán demandando recursos significativos en divisas.
Por otra parte, las distintas cotizaciones del dólar en Argentina, incluyendo el MEP en $1460,32 y el CCL en $1493,78, reflejan las expectativas del mercado sobre la disponibilidad futura de divisas. Estas alternativas cambiarias permiten a inversores y ahorristas acceder a dólares mediante operaciones financieras reguladas.
Las autoridades económicas aún no han confirmado medidas específicas para revertir el déficit de la cuenta corriente cambiaria. Se espera que en los próximos meses el gobierno anuncie estrategias orientadas a promover las exportaciones y optimizar el uso de divisas disponibles en el sistema financiero argentino.

