La llegada de más de 5000 vehículos en un solo buque al puerto de Zárate reflejó una operación que marcó el ritmo de expansión que las automotrices chinas están consolidando en el mercado argentino. El desembarco, registrado a finales de 2025, correspondió a uno de los envíos de mayor volumen en la historia reciente y dio cuenta de una estrategia comercial centrada en la disponibilidad masiva de unidades importadas.
El fenómeno forma parte de una reconfiguración en la oferta de vehículos 0 km en la Argentina. En los últimos meses, las marcas de origen chino dejaron de ocupar un lugar marginal para convertirse en una variable relevante dentro de la decisión de compra. Actualmente operan alrededor de 24 marcas con presencia comercial activa en el país, ya sea mediante importadores locales o filiales directas.
Crecimiento sostenido de las automotrices chinas
Hacia finales de 2025, los vehículos de origen chino representaban más del 5% del mercado de livianos, una participación que a comienzos de ese año era prácticamente marginal. Este avance se produjo en paralelo con una mayor disponibilidad de modelos importados y un esquema regulatorio que facilitó el ingreso de vehículos híbridos y eléctricos. Sin embargo, el crecimiento no se distribuyó de manera uniforme entre todas las marcas.
El consumidor comenzó a encontrarse con una oferta más diversificada, que incluye SUV compactos y medianos, pickups, utilitarios y una cantidad creciente de modelos electrificados. Los precios de estas propuestas se ubican mayormente entre los USD 18.000 y los USD 40.000, con excepciones por encima de ese rango en productos orientados a usos específicos.
Estrategias diferenciadas entre las marcas
El modelo de negocio varía según la marca. Algunas operan a través de importadores independientes que gestionan la red de concesionarios, mientras que otras ingresaron como filiales directas de sus casas matrices. En todos los casos, el desafío pasa por construir una estructura de posventa sólida y garantizar la disponibilidad de repuestos en el territorio argentino.
Dentro de este panorama, JAC Motors consolidó su presencia desde 2018 y registró un crecimiento del 540% en patentamientos entre 2024 y 2025, alcanzando 792 unidades. Según Daniel Argento, gerente general de JAC Motors Argentina, la marca cuenta con más de 25 puntos integrales de atención y proyecta alcanzar los 30 a fines de 2026. “Gran parte del crecimiento se explica por derrumbar mitos y prejuicios sobre los autos chinos”, afirmó.
Additionally, BYD ingresó al mercado argentino en 2025 como filial directa y fue la responsable de la importación del buque con más de 5000 automóviles que llegó a Zárate. La compañía concentra su oferta en vehículos electrificados, con precios que van desde los USD 23.000 hasta los USD 37.000. Bernardo Fernández Paz, director de Ventas de BYD Argentina, destacó que la marca logró posicionarse como la número uno en ventas de vehículos 100% eléctricos en el país durante 2025.
El Grupo Antelo, por su parte, representa a marcas como GWM, Changan y JMEV, además de Mitsubishi. Según Alejandro Nicolini, gerente general del grupo, las marcas de GWM patentaron más de 2.700 unidades en 2025, con crecimientos superiores al 600%. El grupo opera más de 30 concesionarios para GWM y alrededor de 16 puntos de venta para Changan y JMEV.
Meanwhile, Jetour, importada por Famly del Grupo Cavicchioli, cuenta con 14 concesionarios y proyecta alcanzar 28 hacia mediados de 2026. Rafael Ballón Espinoza, gerente de Marketing de Jetour, señaló que la marca tiene 26 servicios de posventa activos y espera superar los 30 puntos este año. La llegada del modelo T1 híbrido generó una demanda anticipada que prácticamente agotó la pre-venta, según indicó.
Beneficios arancelarios y posicionamiento de precios
El esquema de importación resulta un factor clave para comprender el posicionamiento de las automotrices chinas. Varias marcas utilizan el cupo anual de vehículos electrificados que permite ingresar unidades sin abonar el arancel extrazona del 35%. No obstante, este beneficio está condicionado por la cantidad de unidades disponibles y no siempre se traduce de manera directa en el precio final al público.
A los valores de origen se suman costos logísticos, impuestos internos, márgenes comerciales y decisiones estratégicas de posicionamiento. En ese contexto, la propuesta de las marcas chinas se apoya en la relación entre precio, equipamiento y tecnología. Sistemas de asistencia a la conducción, conectividad y opciones de electrificación aparecen como componentes presentes en segmentos donde la oferta previa era más acotada.
In contrast, las marcas tradicionales enfrentan el desafío de ajustar su estrategia comercial ante una competencia que amplió el portafolio disponible y diversificó los niveles de equipamiento. El impacto se percibe en segmentos como SUV y pickups, donde la presencia china creció de manera notoria.
La expansión de las redes de venta y posventa constituye un indicador del nivel de compromiso de las automotrices chinas con el mercado local. La construcción de talleres exclusivos, la capacitación de técnicos certificados y la disponibilidad de repuestos representan inversiones necesarias para sostener el crecimiento en el mediano plazo. En ese sentido, la experiencia del consumidor con el servicio posventa será determinante para la consolidación de estas marcas en el país.
La incorporación de vehículos híbridos y eléctricos amplió la oferta en un segmento que hasta hace poco tiempo estaba limitado a pocas alternativas. Durante 2025, las ventas de autos híbridos y eléctricos crecieron 88%, según datos del sector. Este aumento reflejó tanto la llegada de nuevos modelos como una mayor aceptación por parte del consumidor argentino.
La dinámica del mercado dependerá de la capacidad de las automotrices chinas para sostener el nivel de inversión en red comercial, garantías y servicio técnico, en un contexto de competencia creciente y expectativas regulatorias aún en evolución.

