El Banco Central de la República Argentina expuso ante inversores internacionales en Londres los lineamientos de la próxima etapa del programa económico y aseguró que la inflación continuará desacelerándose durante 2026. La presentación estuvo a cargo del vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, quien destacó las reformas estructurales que el país planea implementar para consolidar la estabilidad macroeconómica.
Según Werning, la economía argentina logró superar la volatilidad previa a las elecciones legislativas del año pasado y el proceso de normalización financiera ya está en marcha, sin necesidad de medidas extraordinarias. El funcionario explicó que el Banco Central eliminó la ventana automática de liquidez, controló los agregados monetarios y permitió que el mercado determinara las tasas de interés.
La Fase 4 del programa económico argentino
El vicepresidente del BCRA indicó que el organismo ingresó en la denominada Fase 4 del programa económico, que combina reformas, acumulación de reservas y remonetización. En ese marco, el Banco Central prevé que la base monetaria aumente del 4,2% al 4,8% del PBI hacia fines de 2026, impulsada principalmente por compras de divisas en el mercado oficial.
Además, el BCRA estima realizar compras por hasta 10.000 millones de dólares, ampliables si aumenta la demanda de dinero. Esta estrategia busca fortalecer las reservas internacionales mientras se mantiene bajo control la expansión monetaria para evitar presiones inflacionarias.
Proyecciones de inflación y expectativas del mercado
Werning sostuvo que, pese a episodios de tensión financiera, la inflación se mantuvo estable y las expectativas del sector privado continúan bien ancladas. El funcionario remarcó que los relevamientos privados anticipan que la inflación podría perforar en 2026 los niveles más bajos de los últimos 16 años.
Esta desaceleración inflacionaria representa uno de los principales logros del programa económico implementado por las autoridades monetarias. Sin embargo, el desafío consiste en mantener esta tendencia a la baja mientras se impulsa la recuperación del nivel de actividad económica.
Esquema cambiario y credibilidad del mercado
El BCRA también destacó la consolidación del esquema cambiario con bandas móviles, que se ajustan en función de la inflación. Tras las elecciones legislativas, tanto el tipo de cambio como los contratos de futuros volvieron a ubicarse dentro de los márgenes establecidos, lo que fue interpretado como una señal de mayor credibilidad por parte de los inversores.
Adicionalmente, el organismo monetario informó que las reservas brutas se encuentran en máximos históricos. Esto fortalece la posición externa del país y genera mayor confianza entre los actores del mercado financiero internacional.
Fortalecimiento del frente externo y reducción de deuda
Otro de los ejes centrales de la exposición ante inversores fue el fortalecimiento del frente externo. El Central informó que la deuda del Tesoro cayó a mínimos, con una fuerte reducción del peso de los acreedores privados, que ahora representa el 46% del PBI.
Esta mejora en los indicadores de solvencia fiscal permite al país acceder a mejores condiciones de financiamiento en los mercados internacionales. Asimismo, reduce la vulnerabilidad ante eventuales shocks externos que puedan afectar la economía global.
Agenda de reformas estructurales
Finalmente, Werning subrayó que el proceso económico se apoya en una agenda de reformas estructurales que incluye mayor disciplina fiscal, prohibición del financiamiento monetario, modernización laboral, desregulación y estímulos a la inversión. Estas medidas buscan sentar las bases para un crecimiento sostenido de la economía argentina.
Las autoridades no han especificado un cronograma detallado para la implementación de todas las reformas estructurales mencionadas. Sin embargo, se espera que el gobierno continúe avanzando en estos lineamientos durante los próximos meses para mantener la confianza de los inversores internacionales y consolidar los avances logrados en materia económica.
