El protagonismo de los futbolistas argentinos en Europa sigue marcando la agenda deportiva, con dos nombres propios que acaparan las portadas este fin de semana: Lautaro Martínez, quien reafirmó su jerarquía en la Serie A, y Valentín Barco, que desde Francia empieza a sonar con fuerza para dar el salto a un gigante de la Bundesliga.
El Toro vuelve a ser el eje del Inter
La prensa italiana no escatimó elogios tras la victoria del Inter de Milán por 1-0 ante el Udinese. La Gazzetta dello Sport fue contundente al titular que el capitán argentino “volvió a ser Lautaro”, poniendo fin a una breve sequía que, curiosamente, bastó para generar murmullos. Solo hicieron falta dos partidos y medio “inusuales” sin convertir para que aparecieran las dudas, pero el bahiense se encargó de restablecer el orden natural de las cosas en el Friuli.
Ante Udinese, Martínez funcionó nuevamente como el eje sobre el cual giró todo el juego del conjunto nerazzurro. Su actuación fue una clase magistral de cómo debe moverse un delantero moderno: control en espacios reducidos, un uso inteligente del cuerpo para proteger la pelota como un verdadero pivote y, por supuesto, una definición astuta y decisiva que valió tres puntos de oro. El medio milanés destacó esa dualidad en su juego, esa mezcla de ferocidad física para aguantar la marca y la sutileza técnica a la hora de rematar.
Las estadísticas respaldan el momento del ex Racing. Actualmente, es uno de los dos únicos jugadores de la temporada, junto a Igor Thiago del Brentford, que ha marcado más de tres goles tanto con la pierna derecha (cinco, incluido el de la victoria en Udine) como con la izquierda (cuatro). Además, Lautaro rompió otro récord al convertirse en el primer jugador en la historia de la Serie A en participar directamente en al menos 15 goles en cada una de las últimas siete temporadas, una marca de vigencia absoluta.
Una nueva sociedad ofensiva
Pero los aplausos en Milán no fueron solo para el capitán. Francesco Pio Esposito volvió a impresionar jugando al lado del argentino, completando el 100% de sus pases y recibiendo elogios públicos de Lautaro tras el pitazo final. Tal parece que el Inter ya no depende exclusivamente de la consolidada dupla “ThuLa” (Thuram-Lautaro); según el análisis de la prensa local, está naciendo una nueva sociedad ítalo-argentina que se muestra equilibrada, física y sumamente efectiva.
El Bayern Múnich va a la carga por el Colo Barco
Mientras en Italia se celebran goles, en los despachos se cocina lo que podría ser uno de los pases del mercado invernal de 2026. Con la ventana de transferencias abierta, los grandes clubes europeos buscan reforzarse y el Bayern Múnich parece decidido a pescar en el talento argentino. Según informó el periodista Augusto César, el gigante bávaro tiene en la mira a Valentín Barco.
El ex Boca, que actualmente brilla en el Racing de Estrasburgo, ha tenido una transformación notable en su juego. Tras llegar a Europa con 19 años y pasar sin pena ni gloria por el Brighton y una cesión en Sevilla, Barco encontró su lugar en Francia. El Estrasburgo ejecutó su cláusula de rescisión de 10 millones de euros y le firmó contrato hasta 2029, una apuesta que está rindiendo frutos. Barco dejó de ser un lateral izquierdo tradicional para reconvertirse en un mediocampista de “doble cinco”, aprovechando su calidad técnica y su despliegue físico para cubrir grandes zonas del campo.
Desde octubre de 2025, ojeadores del Bayern han estado presentes en los partidos de la Ligue 1 siguiendo de cerca su evolución. Con una valoración de mercado que ya ronda los 25 millones de euros, el club francés seguramente exigirá una cifra mucho mayor si los alemanes quieren concretar el fichaje y llevar a Barco a la que sería su cuarta liga europea en su corta carrera.
El dilema de cara al Mundial 2026
El presente de Barco es inmejorable en cuanto a números: con ocho asistencias entre todas las competencias, lidera a todos los jugadores argentinos en las cinco grandes ligas de Europa en la temporada 2025-26. Sin embargo, su situación en la Selección Argentina es paradójica. A pesar de haber sido convocado en la ventana de noviembre para el viaje a Angola, no sumó minutos y no juega con la Mayor desde su debut en marzo de 2024 contra El Salvador.
Aquí radica el gran desafío para el juvenil. Si el interés del Bayern se materializa, Barco se enfrentaría a una competencia feroz en el sistema de Vincent Kompany, debiendo pelear un puesto con nombres de la talla de Aleksandar Pavlović, Leon Goretzka y Joshua Kimmich. Aunque los problemas físicos de estos dos últimos podrían abrirle una puerta, a sus 21 años deberá poner en la balanza si arriesgarse a perder continuidad en Alemania podría complicar sus chances de meterse en la lista definitiva de Lionel Scaloni para la Copa del Mundo de 2026.