Chile presentó oficialmente Latam-GPT, un modelo de inteligencia artificial desarrollado en la región con el objetivo de reducir los sesgos presentes en los grandes sistemas globales y fortalecer la soberanía tecnológica de América Latina. La iniciativa es impulsada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) y cuenta con el respaldo de universidades, organismos públicos y fundaciones de distintos países del continente.
Durante la presentación oficial, el presidente chileno Gabriel Boric destacó el valor estratégico del proyecto y afirmó que Latam-GPT busca posicionar a la región como un actor activo en el desarrollo de la economía digital. “Estamos en la mesa, no somos el menú”, señaló el mandatario, al remarcar la necesidad de que América Latina deje de ser únicamente usuaria de tecnologías creadas en otros países.
Un modelo base para aplicaciones regionales
Latam-GPT no es un chatbot de uso directo, sino un modelo base entrenado con información producida en América Latina. Su objetivo es servir como plataforma para el desarrollo de aplicaciones y soluciones tecnológicas adaptadas a las realidades culturales, lingüísticas y sociales de la región.
Según el Ministerio de Ciencia de Chile, uno de los principales desafíos de los modelos actuales de IA es la forma en que representan a América Latina. “Buscamos romper prejuicios y evitar que desde el resto del mundo se vea a la región como algo homogéneo”, sostuvo el ministro Aldo Valle, y advirtió que depender exclusivamente de sistemas extranjeros puede poner en riesgo tradiciones, lenguajes y contextos locales.
Desarrollo del modelo de inteligencia artificial Latam-GPT
Para su entrenamiento inicial, Latam-GPT reunió más de ocho terabytes de información, equivalentes a millones de libros, provenientes de distintos países latinoamericanos. En esta primera etapa, el contenido está principalmente en español y portugués, aunque el proyecto prevé incorporar lenguas indígenas en futuras versiones.
El desarrollo del modelo demandó una inversión de alrededor de 550.000 dólares, financiados en su mayor parte por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y recursos propios del Cenia. Además, se concretaron acuerdos con instituciones académicas y tecnológicas para su implementación.
Sin embargo, la primera versión fue entrenada en la nube de Amazon Web Services. En el corto plazo, el equipo planea trasladar el entrenamiento a un supercomputador que será instalado en la Universidad de Tarapacá, en el norte de Chile, durante el primer semestre de 2026, con un costo cercano a los cinco millones de dólares.
Sesgos y limitaciones de los modelos globales
Según Álvaro Soto, director del Cenia, los grandes modelos de inteligencia artificial actuales incluyen información latinoamericana, pero en una proporción muy baja. “Eso se traduce en respuestas incompletas o poco precisas cuando se consulta sobre hechos, culturas o contextos de la región”, explicó el experto.
Boric ilustró ese punto durante el lanzamiento con un ejemplo concreto: mientras modelos como ChatGPT ofrecen información detallada sobre eventos históricos europeos, tienen muchas más limitaciones al responder sobre hitos clave de la historia latinoamericana. Este sesgo cultural justifica, según los impulsores del proyecto, la necesidad de desarrollar modelos regionales.
Comparación con otras iniciativas regionales
El desarrollo de grandes modelos de IA está concentrado principalmente en Estados Unidos, China y Europa. En ese escenario, Latam-GPT se suma a otras iniciativas regionales como SEA-LION, en el sudeste asiático, o UlizaLlama, en África, que buscan priorizar datos y miradas locales.
Especialistas advierten que el proyecto no compite en escala con los modelos globales. “No hay posibilidad de competir con presupuestos de cientos o miles de millones de dólares”, señaló Alejandro Barros, profesor de la Universidad de Chile, y remarcó que la diferencia en infraestructura sigue siendo determinante.
Aun así, los impulsores de Latam-GPT destacan que su valor no está en la competencia directa, sino en su especialización. El modelo apunta a ser la base para soluciones tecnológicas enfocadas en necesidades concretas de la región, como sistemas para mejorar la gestión hospitalaria o la atención al cliente.
Primeras aplicaciones comerciales
Una de las primeras empresas en trabajar con Latam-GPT será la chilena Digevo, que planea desarrollar asistentes conversacionales para aerolíneas y compañías de comercio. Según su director, Roberto Musso, el modelo permite comprender mejor jergas, modismos y formas de expresión locales, además de reducir sesgos presentes en otros sistemas.
Latam-GPT será una plataforma de acceso gratuito y abierto para desarrolladores, empresas y organizaciones que busquen crear aplicaciones con identidad regional. La incorporación de lenguas indígenas y la instalación del supercomputador en Chile marcarán los próximos hitos del proyecto durante 2026.

