Un reciente estudio científico advierte sobre la urgente necesidad de investigar la reproducción humana en el espacio, planteando interrogantes éticos y médicos antes de que la humanidad establezca una presencia sostenida más allá de la Tierra. La publicación, elaborada por especialistas en medicina reproductiva, salud aeroespacial y bioética, destaca que la salud reproductiva en el espacio ya no puede permanecer como un punto ciego en las políticas espaciales.
El informe fue publicado esta semana en la revista Reproductive Biomedicine Online por un grupo interdisciplinario de expertos. Los autores señalan que actualmente no existen estándares para la gestión de riesgos reproductivos durante misiones espaciales, a pesar de que la NASA planea retornar pronto con tripulación a la Luna mediante la misión Artemis II.
Lagunas en la investigación sobre reproducción humana en el espacio
Según los investigadores, las brechas en el conocimiento científico y las normativas podrían convertirse en un problema grave a medida que se expande la actividad humana más allá de nuestro planeta. El estudio hace un llamado urgente para desarrollar directrices éticas que protejan tanto a astronautas profesionales como a civiles.
Fathi Karouia, coautor del estudio e investigador principal de la NASA, afirmó que “a medida que se expande la presencia humana en el espacio, la salud reproductiva ya no puede seguir siendo un punto ciego en las políticas”. Además, el especialista enfatizó la necesidad de colaboración internacional para cerrar brechas críticas de conocimiento.
Por su parte, Giles Palmer, embriólogo clínico que dirigió la investigación, indicó que “a medida que la actividad humana pasa de misiones cortas a una presencia sostenida más allá de la Tierra, la reproducción deja de ser una posibilidad abstracta a una preocupación práctica”.
Desafíos médicos de la concepción en el espacio
Los autores subrayan que el abordaje de esta temática debe ocurrir antes de que el impulso tecnológico y comercial supere la supervisión ética. Experimentos de laboratorio y datos obtenidos por astronautas han demostrado que el espacio representa un entorno exigente para la biología humana.
Entre los factores que plantean riesgos para la función reproductiva se encuentran la exposición a radiación cósmica, los cambios de gravedad, la alteración de ritmos circadianos, el estrés psicológico y el aislamiento prolongado. Estas variables afectan potencialmente tanto a mujeres como a hombres en misiones espaciales.
El estudio identifica varios aspectos pendientes de investigación, incluyendo la prevención de embarazos tempranos durante las misiones, la comprensión de los impactos de la microgravedad y radiación en la fertilidad, y el establecimiento de límites éticos claros.
Antecedentes de la NASA sobre sexualidad espacial
Esta no es la primera vez que se plantea la relevancia de investigar la reproducción humana en el espacio. En 2022, la NASA comenzó a abordar esta temática que, según fuentes internas, había evitado durante mucho tiempo.
Un representante de la agencia espacial estadounidense manifestó entonces que “estamos principalmente preocupados por garantizar la salud y la seguridad de los miembros de la tripulación en el espacio durante largos períodos de tiempo”. Sin embargo, reconoció que si se identificara una necesidad futura de estudios más profundos sobre salud reproductiva espacial, la agencia tomaría las medidas apropiadas.
Los investigadores concluyen que “si la reproducción ocurrirá fuera de la Tierra, debe hacerse con un claro compromiso con la seguridad, la transparencia y la integridad ética”. El estudio no especifica plazos concretos para la implementación de protocolos, aunque los expertos enfatizan la urgencia ante las próximas misiones de larga duración previstas.

