El asteroide 2024 YR4, un bólido espacial de aproximadamente 60 metros de ancho, podría protagonizar uno de los eventos más espectaculares en la historia de la astronomía moderna al impactar contra la superficie lunar en diciembre de 2032. Según investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz, existe una probabilidad del 4,3% de que el asteroide 2024 YR4 colisione con la Luna, generando una explosión visible desde la Tierra a simple vista.
De concretarse el impacto, ocurriría cerca del cráter Tycho y liberaría una energía equivalente a 6,5 millones de toneladas de dinamita. El evento está previsto para el 22 de diciembre de 2032, una fecha que marca una oportunidad única para estudiar este tipo de fenómenos astronómicos.
Consecuencias del impacto del asteroide 2024 YR4
Las simulaciones científicas predicen la formación de un nuevo cráter de un kilómetro de diámetro y 150 metros de profundidad en la superficie lunar. Además, el impacto generaría un destello luminoso comparable a un planeta brillante en el cielo nocturno, que podría mantenerse visible durante varios minutos desde la Tierra.
El fenómeno también produciría un resplandor infrarrojo prolongado mientras la roca fundida se enfría desde aproximadamente 2000 grados Kelvin. Adicionalmente, las ondas sísmicas resultantes podrían alcanzar una magnitud de 5,0, sacudiendo la Luna con una intensidad sin precedentes registrados.
Riesgos para la infraestructura espacial terrestre
Sin embargo, el impacto lunar plantea amenazas reales para la órbita de la Tierra y su infraestructura espacial. Los investigadores estiman que unos 100 millones de kilogramos de escombros lunares serían expulsados al espacio tras la colisión del asteroide.
Parte de este material podría escapar de la gravedad lunar y alcanzar la Tierra entre dos y ocho días después del impacto. El resultado sería una tormenta de meteoros de hasta 100.000 fragmentos por hora, suficiente para poner en riesgo satélites de comunicación, observación y navegación.
Además, existe la posibilidad de que caigan hasta 400 kilogramos de meteoritos lunares en zonas de Sudamérica, el norte de África y la península arábiga, según indicó el estudio. Algunas rocas quedarían atrapadas en órbita terrestre como miniasteroides observables por telescopios durante décadas.
Una oportunidad científica sin precedentes
Para la comunidad científica, el asteroide 2024 YR4 representa un experimento natural excepcional que permitirá estudiar la mecánica de impactos y la geología lunar sin necesidad de misiones costosas. El equipo de investigadores analizó 10.000 posibles trayectorias del asteroide y los escombros resultantes para evaluar tanto el espectáculo luminoso como los riesgos asociados.
Los observadores en lugares privilegiados como Hawái podrán presenciar la explosión en vivo, mientras que el resto del mundo dependerá de transmisiones y observaciones indirectas. No obstante, el evento servirá como recordatorio de la vulnerabilidad de nuestro planeta y su infraestructura frente a los cuerpos que atraviesan el sistema solar.
Los científicos continuarán monitoreando la trayectoria del asteroide 2024 YR4 durante los próximos años para refinar las predicciones sobre su posible impacto lunar. Aunque la probabilidad sigue siendo relativamente baja, las agencias espaciales seguirán evaluando los riesgos potenciales para la infraestructura orbital y preparando protocolos de observación para este acontecimiento histórico.

