Un nuevo estudio publicado por el Departamento de Psicología de la Universidad de Montreal revela que la inteligencia artificial ya supera la creatividad humana promedio en tareas específicas. Según la investigación, algunos modelos de IA generativa como ChatGPT, Google Gemini y Claude de Anthropic alcanzaron niveles creativos superiores al promedio en pruebas comparativas con 100.000 participantes humanos.
El equipo dirigido por el profesor Karim Jerbi publicó el estudio esta semana en la revista Scientific Reports. De acuerdo con Eureka Alert, se trata del mayor informe comparativo jamás realizado sobre la creatividad de los grandes modelos de lenguaje frente a los humanos.
Los modelos de IA alcanzan la creatividad humana en pruebas controladas
Los investigadores utilizaron el método llamado “Tarea de Asociación Divergente”, una prueba empleada en psicología para medir el pensamiento creativo. En el estudio, se solicitó tanto a humanos como a sistemas de inteligencia artificial que generaran diez palabras semánticamente diferentes entre sí, lo más disímiles posible.
“Demostramos que algunos sistemas de IA basados en grandes modelos lingüísticos ahora pueden superar la creatividad humana promedio en tareas bien definidas”, explicó Jerbi. Sin embargo, el profesor agregó un detalle igualmente importante: los mejores sistemas de IA aún están por debajo de los niveles alcanzados por los humanos más creativos.
Adicionalmente, los participantes realizaron otras pruebas creativas como escribir haikus, resúmenes de películas y relatos cortos. En todos estos casos, el análisis mostró que los individuos más habilidosos mantienen una clara ventaja sobre las máquinas, aunque los modelos automatizados alcanzaron el umbral de la creatividad promedio.
La elite creativa humana mantiene su ventaja sobre la IA
El estudio detalló que el rendimiento promedio de la mitad más creativa de los participantes superó al de todos los modelos de IA evaluados. Además, el 10% superior de los individuos más creativos abre una brecha aún mayor con respecto a las capacidades de la inteligencia artificial.
“El vuelo creativo más alto sigue siendo claramente humano”, observan los expertos que llevaron a cabo la investigación. Este hallazgo marca un punto de inflexión, porque algunos modelos de IA ahora superan el rendimiento creativo estándar, pero no logran equiparar a los creadores excepcionales.
Los investigadores subrayaron que el modo en que se formulan las instrucciones influye en el grado de creatividad de la IA. En ese sentido, observaron que el desempeño de los modelos automatizados sigue dependiendo de cómo los humanos los guían mediante prompts o comandos específicos.
“La interacción entre humano e IA es un elemento clave del proceso creativo”, señalaron los autores del estudio. Esta conclusión sugiere que la colaboración entre personas y sistemas automatizados podría potenciar los resultados creativos más allá de lo que cada uno lograría individualmente.
IA generativa como herramienta, no como reemplazo
La pregunta recurrente sobre si las máquinas desplazarán a los humanos cobra nueva relevancia con estos hallazgos. Dado que la inteligencia artificial ya alcanzó el promedio creativo, surge la duda sobre su impacto en profesiones donde la creatividad es el valor fundamental.
Según Jerbi, aunque la IA puede ahora alcanzar la creatividad humana en ciertas pruebas, debemos superar la engañosa sensación de competencia. “La IA generativa se ha convertido, sobre todo, en una herramienta extremadamente poderosa al servicio de la creatividad humana”, indicó el investigador.
El profesor agregó que esta tecnología no reemplazará a los creadores, sino que transformará profundamente la forma en que imaginan, exploran y crean, para quienes decidan utilizarla. “Al confrontar directamente las capacidades humanas y de las máquinas, estudios como el nuestro nos impulsan a repensar lo que entendemos por creatividad”, concluyó Jerbi.
El estudio contó con el apoyo de la Universidad Concordia, la Universidad de Toronto Mississauga y Google DeepMind. Se espera que esta investigación estimule nuevos análisis sobre cómo medir y potenciar la creatividad en la era de la automatización, aunque los autores no han indicado próximos pasos específicos en su trabajo.

