La relación entre el Gobierno de Javier Milei y el PRO atraviesa un momento de tensión renovada en la previa a debates clave en el Congreso. Según referentes del macrismo, la alianza entre el PRO y La Libertad Avanza se encuentra fracturada, pese a que ambas fuerzas fueron juntas en las elecciones legislativas nacionales de octubre pasado. La cercanía de la discusión parlamentaria sobre la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad reactivó las conversaciones entre oficialismo y bloques aliados.
En los últimos días, se registraron gestos de acercamiento entre las partes. El ministro del Interior, Diego Santilli, mantuvo un encuentro con el jefe de la bancada del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, que no pasó desapercibido. Ambos dirigentes coincidieron en la importancia de avanzar con la reforma laboral como herramienta para generar empleo formal e impulsar la inversión.
Los motivos del desgaste en la alianza entre el PRO y el oficialismo
El deterioro de la relación se profundizó en las últimas semanas de 2025, cuando surgió una polémica por la designación de cargos en la Auditoría General de la Nación. Desde el PRO denunciaron un acuerdo entre La Libertad Avanza y el kirchnerismo, lo que generó desplantes públicos y declaraciones cruzadas. “Dejamos de ser aliados”, sentenciaron desde el bloque que conduce Ritondo, según reportó la prensa local.
Sin embargo, los gestos de aproximación comenzaron días antes del encuentro entre Santilli y Ritondo. Según un referente del macrismo, en la reunión de presidentes de bloque se definió bajar la edad de imputabilidad a 14 años, incorporando el reclamo del PRO sobre asignación de recursos para su implementación. “Pasamos de un presupuesto con el oficialismo bloqueando cualquier modificación, a la adopción de un dictamen que propone algo distinto a lo que el Gobierno buscaba”, reconocieron desde el partido fundado por Mauricio Macri.
Una estrategia de independencia hacia 2027
El PRO busca despegarse del Gobierno de Milei y reafirmar su identidad de cara a las elecciones de 2027. Atrás quedaron los días de acompañamiento incondicional a La Libertad Avanza, y en cambio ahora se impone un modelo más pragmático: acompañar donde coincidan y cuestionar lo que consideren necesario cambiar. Esta será la postura del PRO en el debate que se viene sobre las reformas que impulsa el oficialismo.
Desde la bancada en Diputados manifestaron que ven “como una buena señal la apertura al diálogo y al consenso” por parte del Gobierno. No obstante, aclararon que “reconstruir la confianza es un camino largo”. Además, apuntaron que “después de la elección parecía que íbamos encaminados a reconstruir la Argentina en equipo y pasó todo lo contrario”, en referencia a los desplantes posteriores a las elecciones de octubre.
El contexto parlamentario y los desafíos legislativos
El Gobierno logró la primera minoría en el Congreso tras las elecciones legislativas, pero aún necesita de aliados para convertir en ley la reforma laboral. La relación con el PRO resulta clave en este escenario, considerando que fue el principal aliado durante los primeros dos años de gestión. Mientras tanto, los gobernadores peronistas se reunieron para definir una estrategia común en contra de la reforma laboral, según informaron medios locales.
El vínculo entre ambas fuerzas políticas atravesó múltiples avances y retrocesos desde que Milei asumió la presidencia. La alianza efectiva recién se cerró a nivel nacional para las elecciones de octubre, luego de varios amagues previos. “Vamos a defender el cambio del país, por encima de todo”, indicó un referente de peso del PRO, sintetizando la posición del partido.
La evolución de esta relación quedará en evidencia en las próximas semanas, cuando el Congreso retome su actividad legislativa y el oficialismo necesite los votos del PRO para avanzar con sus iniciativas clave. Aunque los gestos de acercamiento resultan promisorios, las autoridades de ambas fuerzas no han confirmado un acuerdo formal de colaboración parlamentaria.

