A cuatro días del tratamiento de la reforma laboral en el Congreso de la Nación, la Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó su rechazo frontal al proyecto impulsado por el Gobierno nacional. El cotitular de la central obrera, Cristian Jerónimo, manifestó en declaraciones radiales que la iniciativa oficial presenta una “carga maliciosa e ideológica” y apuntó directamente contra el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, como principal referente de la propuesta.
La reforma laboral será debatida próximamente en el Poder Legislativo, mientras la CGT prepara una movilización al Congreso para el miércoles 11 a partir de las 15 horas. La protesta se replicará simultáneamente en todo el territorio argentino como muestra de rechazo a los cambios propuestos en el régimen de contrataciones.
Principales críticas de la CGT a la reforma laboral
Según las declaraciones de Jerónimo, la central obrera considera que varios artículos del proyecto son “gravísimos y anticonstitucionales”. La iniciativa oficial introduce modificaciones sustanciales en aspectos como el período de prueba, licencias por vacaciones, los “bancos de horas” y el sistema de indemnizaciones laborales.
Adicionalmente, la CGT cuestionó la falta de diálogo previo por parte del Gobierno nacional. “Nunca generaron el ámbito para discutirlo, nunca nos sentaron”, señaló el dirigente sindical, quien criticó lo que denominó “la famosa mentira del Consejo de Mayo” como espacio de negociación.
La eliminación de la ultraactividad genera controversia
Uno de los puntos más controvertidos de la reforma laboral es la eliminación del concepto de “ultraactividad”, que permite que los convenios colectivos de trabajo permanezcan vigentes tras su vencimiento hasta que se negocie uno nuevo. Para Jerónimo, los convenios colectivos representan “una herramienta que funciona muy bien”, ya que cuando surge una necesidad sectorial, “las partes competentes se sientan y se ponen de acuerdo”.
Sin embargo, desde la CGT aclararon que no se oponen completamente a discutir modificaciones. “No estamos negados a discutir una modernización laboral”, afirmó el cotitular, pero remarcó que “cualquier proyecto de modernización laboral tendría que incluir más derechos y no quitarles derechos a los trabajadores”.
Apelación a gobernadores y advertencias sobre conflictividad
La central obrera realizó un llamamiento directo a los mandatarios provinciales para que “no manden a sus senadores a votar en contra de los trabajadores”. Esta estrategia busca generar reflexión en bloques legislativos que podrían resultar decisivos para la aprobación o rechazo del proyecto.
En cuanto a la movilización prevista, Jerónimo explicó que “el objetivo es demostrar el repudio y el rechazo a este proyecto de reforma laboral” porque consideran que es “regresivo” y tiene “un impacto negativo en el mundo laboral”. El dirigente enfatizó que la iniciativa “no moderniza nada y no genera impacto real en las pequeñas y grandes empresas”.
Amenaza de escalada del conflicto
El cotitular de la CGT advirtió sobre la posibilidad de incrementar las medidas de fuerza si no son escuchados sus reclamos. “No descartamos que, si no son escuchados nuestros pedidos, se pueda escalar la conflictividad”, alertó Jerónimo, quien también señaló la crítica situación del mercado de trabajo: “Todos los días cierran empresas y se pierden miles y miles de puestos de trabajo”.
Mientras tanto, el peronismo presentó un proyecto propio de reforma laboral con diferencias sustanciales respecto al oficial. El Gobierno, por su parte, evalúa en medio de las negociaciones excluir algunos artículos controvertidos para facilitar la aprobación en el Congreso. La sesión clave definirá el destino de una iniciativa que profundiza la tensión entre el Ejecutivo nacional y los sindicatos organizados.

