El presidente Javier Milei decidió no viajar el lunes a Estados Unidos para concentrarse en la agenda local, informó el jefe de Gabinete Manuel Adorni. El mandatario suspendió su vuelo a Florida, donde iba a brindar un discurso en una cumbre en la residencia de Donald Trump, y participará del evento de manera virtual. La decisión se produce en una semana clave para el oficialismo en el Congreso.
Desde la Casa Rosada confirmaron que Milei sí estará presente el 19 de febrero en la reunión inaugural del “Consejo de Paz” creado por el presidente estadounidense. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, representará al mandatario en las actividades previstas para esta semana en territorio norteamericano.
La agenda legislativa impulsa la decisión de cancelar el viaje
La semana entrante será de intensa actividad parlamentaria para el Gobierno. El oficialismo prevé las aprobaciones de la reforma laboral en el Senado y de la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años en Diputados. Estas prioridades legislativas motivaron la cancelación del viaje presidencial a Estados Unidos.
Según confirmó Patricia Bullrich, el Gobierno aceptará modificaciones en su proyecto original que planteaba bajar la edad de imputabilidad a 13 años. La jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado explicó que finalmente se establecerá en 14 años, alineándose con estándares internacionales.
El oficialismo busca incluir más temas en la sesión extraordinaria
Adicionalmente, el Gobierno intenta sumar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur al temario de la sesión del jueves 12 de febrero en Diputados. La Casa Rosada envió el texto final del acuerdo y apunta a que la Argentina sea el primer país en ratificarlo, según indicaron fuentes oficiales.
La estrategia busca habilitar el uso de la cláusula de aplicación provisional del tratado comercial. Esto ocurre pese a que el Parlamento Europeo frenó su validación y lo derivó a la Justicia comunitaria, lo que genera incertidumbre sobre su implementación.
La relación con el PRO vuelve a estrecharse
Mientras tanto, la cercanía de debates clave reactivó las conversaciones del oficialismo con bloques aliados. Entre ellos, el vínculo con el PRO cobra relevancia tras meses de desgaste en la relación, según reconocen en ambos espacios políticos.
En contraste con las tensiones recientes, en los últimos días se registraron encuentros entre funcionarios del Gobierno y legisladores del partido fundado por Mauricio Macri. Diego Santilli, vicejefe de Gabinete, se reunió con Cristian Ritondo para acercar posiciones de cara a las votaciones pendientes.
Agenda económica y evaluación del FMI
Paralelamente, un equipo de técnicos del Fondo Monetario Internacional llegó a la Argentina para dar inicio formal a la segunda revisión del acuerdo por US$20.000 millones firmado en abril. La misión está encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, quienes evaluarán el desempeño argentino hasta fines de 2025.
El organismo revisará los pormenores del programa económico oficial y, en caso de aprobar la gestión, girará un desembolso de US$1.000 millones. El Gobierno apuesta a sostener un ritmo de compras del Banco Central cercano a los US$1.000 millones mensuales como parte de la estrategia de acumulación de reservas.
Reclamos del sector industrial
En medio de la apertura de importaciones, los industriales reclamaron al Gobierno cambios impositivos para sostener la competitividad. El presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, pidió un ordenamiento macroeconómico más profundo y alivio impositivo para competir con productos importados.
El industrial advirtió que sin correcciones en impuestos, costos laborales y marcos regulatorios, la competencia se volvió asimétrica. “Se toman posiciones simplemente políticas”, respondió el secretario de Trabajo, Julio Cordero, al referirse a los sindicatos combativos que cuestionan la reforma laboral.
Polémica por el INDEC y medición de la inflación
De acuerdo a las previsiones de distintos analistas, el índice de inflación de enero será de entre 2,4% y 2,6%, según se conocerá el próximo martes. El dato oficial surgirá con el actual sistema de medición tras la postergación del nuevo índice luego de la renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo.
La realización de un nuevo IPC podría demorar entre tres y cuatro años, según estimaciones técnicas. El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, defendió el proyecto de baja de imputabilidad afirmando que “un chico de 14 conoce perfectamente lo que hace”.
El oficialismo espera cerrar la semana con avances concretos en su agenda legislativa prioritaria. Las autoridades no confirmaron si habrá modificaciones adicionales a los proyectos en tratamiento antes de las votaciones previstas para los próximos días.

