La Justicia confirmó que el soldado que se quitó la vida en la Quinta de Olivos en diciembre pasado era víctima de una extorsión desde una aplicación de citas. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la jueza federal Sandra Arroyo Salgado encabezaron este lunes una conferencia de prensa donde revelaron los detalles de la red criminal que operaba desde cárceles bonaerenses y que llevó al joven Rodrigo Gómez a tomar la trágica decisión.
Según informaron las autoridades, la investigación comenzó tras encontrarse una carta dejada por la víctima antes de su muerte, ocurrida el 16 de diciembre. En el documento, el soldado de 21 años hacía referencia explícita a problemas generados a partir de una app de citas, lo que permitió orientar las pesquisas hacia ese canal.
La extorsión desde aplicación de citas que terminó en tragedia
Las tareas de investigación permitieron identificar a Evermatch como la plataforma utilizada por los delincuentes para contactar a sus víctimas. Según explicó Monteoliva, los usuarios entablaban conversaciones con perfiles falsos de mujeres que no existían, creados específicamente para generar confianza antes de iniciar el esquema extorsivo.
El análisis de los teléfonos reveló que tres personas privadas de libertad en el Penal de Magdalena coordinaban todo el entramado de manipulación. “Había envíos de fotos bajadas de cualquier lado. A medida que se trabajó con los dispositivos, se encontró que había tres personas presas que llevaban a cabo la extorsión”, detalló la ministra de Seguridad.
La carta dejada por Gómez antes de morir reveló el sufrimiento que atravesaba. “Quien diría que entrar a una app de citas me traería muchos problemas. A partir de esa app estoy con problemas legales y muchas deudas”, escribió el joven. El documento también hacía referencia a supuestos policías corruptos que le exigían dinero prometiendo solucionar su situación.
El modus operandi de la red criminal
Arroyo Salgado precisó que la extorsión comenzaba con la creación de un perfil falso bajo el nombre de Julieta Ayelén Cardozo. Tras establecer contacto, aparecía repentinamente una “madre alterada” enviando un audio donde acusaba a la víctima de conversar con su hija menor de edad.
Posteriormente, entraba en escena un presunto policía de la Ciudad que afirmaba haber tomado la denuncia y solicitaba transferencias de dinero para evitar consecuencias legales. Los estafadores usurparon la identidad de Matías Nahuel Conti, un efectivo policial real que nunca tuvo participación en el caso ni contacto con Gómez.
El falso policía aseguraba durante las llamadas que existía una causa judicial en trámite y que los pagos inmediatos eran necesarios para resolver el problema. Las transferencias se realizaban a cuentas bancarias de mujeres vinculadas a la organización, quienes actuaban como intermediarias antes de repartir el dinero en distintas operaciones para dificultar su rastreo.
La presión sobre el soldado escalaba constantemente y las exigencias económicas continuaban sin cesar. En la carta también se encontraron anotaciones económicas, cálculos de deudas y referencias a los pagos que había realizado intentando solucionar su situación.
Detenciones y próximos pasos judiciales
Durante la noche del domingo se concretaron siete detenciones vinculadas a la red de extorsión. Los principales cabecillas fueron identificados como un hombre de apellido Francavilla, conocido como “Nahuel Contti”, detenido en la Unidad 36 de Magdalena; Kevin Manuel Sandoval, alojado en la Unidad 26 de Olmos; y Mauricio José Duarte Arecó, también en Magdalena.
Tres de los detenidos ya se encontraban en el Servicio Penitenciario de la Provincia, dos en Magdalena y uno en La Plata. Monteoliva confirmó que ahora serán trasladados al Servicio Penitenciario Federal en régimen de alto riesgo. “Les aseguro que no van a ver un teléfono por muchísimo tiempo porque hoy es un arma adentro de la cárcel”, remarcó la ministra.
Además de los coordinadores, fueron detenidas las mujeres que actuaban como receptoras de los fondos transferidos por las víctimas. La jueza Arroyo Salgado destacó la importancia de haber desarticulado esta red criminal que operaba desde las cárceles utilizando teléfonos celulares para evitar futuras víctimas de extorsión mediante aplicaciones de citas.
La causa continúa en investigación para determinar si existen más víctimas del mismo esquema extorsivo. Las autoridades no descartaron que puedan surgir nuevas detenciones en las próximas semanas a medida que avance el análisis de las comunicaciones y transferencias bancarias relacionadas con la organización criminal.

