El Gobierno nacional enviará al Congreso el acuerdo comercial con Estados Unidos tras su firma en Washington, según confirmó el canciller Pablo Quirno. La decisión apunta a que el entendimiento sea tratado durante el período de sesiones ordinarias, una vez completados los pasos formales entre ambos países. El Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco llegó después de meses de negociaciones técnicas con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
La estrategia del Ejecutivo se enmarca en el alineamiento político y económico con la administración de Donald Trump. Desde la Casa Rosada apuntan a tratar el acuerdo comercial junto con la adhesión de la Argentina al Consejo de la Paz anunciado por Trump durante el Foro de Davos.
Tratamiento parlamentario del acuerdo comercial con Estados Unidos
En el oficialismo reconocen que existen puntos del entendimiento que generan resistencias en el gabinete y advierten que lo implementarán por partes en caso de lograr su sanción parlamentaria. Además, el Gobierno está enviando en este momento el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur a la Cámara de Diputados para comenzar su tratamiento durante las sesiones extraordinarias de febrero.
Según fuentes de la mesa chica del presidente, el oficialismo asegura tener los votos necesarios para sancionar ambos acuerdos en las dos cámaras del Congreso. Sin embargo, advierten que hay compromisos que son de “compleja aplicación” y podrían derivar en demoras incluso después de la aprobación legislativa.
Puntos críticos del acuerdo bilateral
Uno de los aspectos más delicados del acuerdo es la prohibición de importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso u obligatorio. En el Ejecutivo admiten que aún no tienen una definición sobre qué tipo de estándar internacional aplicarán o si crearán un nuevo proceso de control aduanero, dado que Estados Unidos se basa en la sección 307 de la “Tariff Act” aplicada por la CBP.
Otro punto conflictivo es el que afirma que la Argentina realizará “cambios estructurales” sobre el régimen de propiedad intelectual, basado en el informe especial 301 de la USTR. Sin embargo, desde la Casa Rosada rechazan por el momento realizar modificaciones sobre la Ley de Patentes de Invención y Modelos de Utilidad (24.481) en el corto plazo.
Inversiones esperadas y acuerdos complementarios
En Balcarce 50 esperan que el acuerdo comercial traiga inversiones estadounidenses en sectores estratégicos como explotación de litio, uranio, petróleo, gas, energía hidroeléctrica e inteligencia artificial. Además, el canciller firmó un acuerdo de entendimiento con Estados Unidos sobre minerales críticos durante su estadía en Washington.
Adicionalmente, se confirmó que el presidente Milei viajará la semana próxima a la residencia de Trump en Mar-a-Lago, lo que refuerza la agenda bilateral entre ambos gobiernos. Esta visita se suma a los esfuerzos diplomáticos para consolidar la relación comercial y política con Washington.
Desafíos de implementación
En Nación remarcan que algunos compromisos asumidos en el tratado bilateral implican adaptar procedimientos internos, reforzar controles y coordinar entre distintos organismos del Estado. Estos requisitos podrían provocar demoras en su puesta en marcha plena incluso después de la sanción parlamentaria, según reconocen funcionarios del Ejecutivo.
El Congreso deberá analizar el acuerdo una vez que se completen los trámites formales entre ambos países. Aunque las autoridades confían en contar con el apoyo legislativo necesario, la implementación gradual de las disposiciones más complejas será monitoreada durante los próximos meses.

