La renovación de autoridades del PJ bonaerense programada para el 15 de marzo se ha convertido en el epicentro de las negociaciones internas del peronismo provincial. El gobernador Axel Kicillof busca asumir la conducción del partido en un marco de unidad, mientras que referentes de La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro mantienen intensas conversaciones sobre el reparto de cargos clave en la estructura partidaria.
Según confirmaron fuentes cercanas a las negociaciones, existe un primer entendimiento para que Kicillof sea el presidente del partido, pero el acuerdo está condicionado a la distribución de posiciones estratégicas. La disputa principal se centra en la vicepresidencia primera, un cargo que tanto el movimiento del gobernador como La Cámpora consideran fundamental para garantizar gobernabilidad en la estructura.
Negociaciones por la renovación del PJ bonaerense en punto crítico
Un dirigente que participa activamente de las conversaciones confirmó a medios locales que existe “un impasse a la espera de la llegada de Axel”. El gobernador se encuentra fuera de La Plata por cuestiones de gestión, y su palabra resulta esencial para definir el rumbo de las negociaciones que se extenderán hasta el domingo próximo.
Este escenario representa un cambio significativo respecto a meses atrás. Máximo Kirchner, actual presidente del PJ provincial, ofreció a Kicillof hacerse cargo de la conducción del partido, según pudo reconstruirse a partir de fuentes partidarias. Esta propuesta responde a un reclamo histórico del entorno del gobernador, quien sostenía que el partido no respaldaba suficientemente su gestión provincial.
Sin embargo, el mandatario provincial solo aceptaría la presidencia “si hay consenso”, condición que actualmente depende de resolver la fuerte disputa por la vicepresidencia primera. El Movimiento Derecho al Futuro propone ubicar en ese lugar a la vicegobernadora Verónica Magario, quien también aparece como alternativa a la presidencia en caso de no alcanzarse la unidad.
Detalles de la distribución de cargos en discusión
La propuesta del sector de Kicillof incluye quedarse con la vicepresidencia primera y el control de la Junta Electoral. Esto dejaría a La Cámpora con la vicepresidencia segunda, la secretaría general y el Congreso del PJ. Aunque el reparto parece equilibrado, el peso simbólico y político de la primera vicepresidencia mantiene empantanadas las conversaciones.
Por el lado del gobernador participan de las negociaciones la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro Gabriel Katopodis y el intendente Mariano Cascallares. Mientras tanto, el núcleo duro kirchnerista está representado por los legisladores Facundo Tignanelli y Alejandro Dichiara, junto al intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín.
“Nuestras conducciones son que alguien de nuestro sector sea quien conduzca el partido, y obviamente gobernabilidad”, apuntó un referente del Movimiento Derecho al Futuro. Además, advirtieron que si no se logra el acuerdo, irán a elecciones internas para dirimir la conducción.
Adicionalmente, la disputa por estos cargos tensiona el acuerdo porque en el Partido Justicialista, aunque la figura del presidente tiene mucho peso, también resulta significativo el poder del Congreso del PJ. De allí que ambos sectores consideren estratégico el control de esta instancia de cara a las elecciones presidenciales y provinciales de 2027.
“Muy buen tenor en las reuniones, pero todavía partiendo de muchos escenarios posibles”, señaló uno de los participantes de los encuentros. Esta declaración refleja que, pese al clima cordial, persisten diferencias sustanciales sobre la distribución del poder partidario.
La resolución de la conducción provincial resulta fundamental porque hasta que no se defina el reparto central, tampoco podrá ordenarse el partido en el territorio. Las autoridades de los 135 distritos bonaerenses también deben renovarse, y ya se están armando listas separadas en previsión de que fracase el acuerdo de unidad.
Las conversaciones continuarán durante los próximos días con el objetivo de alcanzar un consenso antes de la fecha límite. Si no se logra la unidad antes del 15 de marzo, el peronismo bonaerense deberá enfrentar elecciones internas que podrían profundizar las divisiones de cara a los comicios de 2027.

