El Gobierno argentino implementará partes del acuerdo comercial con Estados Unidos sin necesidad de aprobación del Congreso. Según fuentes oficiales, la estrategia apunta a aplicar capítulos específicos mediante mecanismos administrativos, mientras se define el trámite legislativo del entendimiento firmado recientemente en Washington. Esta decisión busca mostrar resultados concretos en el corto plazo.
El Ejecutivo se apoya en la posibilidad de instrumentar medidas que no requieren sanción parlamentaria inmediata. De acuerdo con equipos técnicos del oficialismo, estos capítulos podrán ejecutarse mediante decretos, resoluciones ministeriales y disposiciones de organismos de control, sin modificar leyes vigentes.
Eliminación de barreras no arancelarias y certificaciones técnicas
El eje del avance administrativo estará puesto en la eliminación de barreras no arancelarias y en el reconocimiento de certificaciones técnicas y sanitarias. Estas medidas incluyen cambios en licencias de importación, simplificación de trámites y aceptación de estándares internacionales o estadounidenses para determinados productos. En la Casa Rosada remarcan que el objetivo es reducir costos regulatorios y agilizar el comercio bilateral.
Según el acuerdo comercial con Estados Unidos, Argentina debe permitir el ingreso de bienes estadounidenses que cumplan normas técnicas, reglamentos o procedimientos de evaluación de conformidad de Estados Unidos o estándares internacionales. Las autoridades indicaron que no se exigirán pruebas adicionales para estos productos. Fuentes oficiales expresaron que avanzarán “con lo que se pueda sacar rápido y no dependa del trámite legislativo”.
Sectores beneficiados por la aceptación de certificaciones
El compromiso alcanza a sectores como automotores, dispositivos médicos, productos farmacéuticos y equipamiento industrial. En estos rubros, los anexos del acuerdo prevén la aceptación directa de certificaciones emitidas por autoridades estadounidenses. La medida apunta a reducir trámites aduaneros y facilitar el intercambio comercial entre ambos países.
Sin embargo, el límite de la implementación administrativa aparece en los capítulos que generan obligaciones estructurales y permanentes. La reducción de aranceles prevista en el cronograma del acuerdo, la administración de cupos con reglas internacionales y los compromisos en materia de propiedad intelectual y subsidios industriales necesitan aprobación legislativa para entrar en vigor formal.
Tratamiento parlamentario del acuerdo
El Gobierno confirmó que enviará el acuerdo comercial con Estados Unidos al Congreso en los próximos días. Las autoridades esperan que el texto se vote en el recinto recién en marzo, aunque existen posibilidades de que se sume a las sesiones extraordinarias como gesto político hacia Washington. “Tenemos una agenda de temas legislativos muy cargada, pero se puede agregar como señal política”, señalaron fuentes oficiales.
Mientras tanto, la estrategia oficial avanza con la implementación parcial mediante instrumentos administrativos. Esta modalidad permite al Ejecutivo activar beneficios comerciales inmediatos sin esperar el debate parlamentario. En Balcarce 50 consideran que esta decisión demuestra resultados tangibles del entendimiento alcanzado con Washington.
El cronograma legislativo definirá finalmente cuándo entrarán en vigencia los aspectos del acuerdo que requieren sanción del Congreso. Las autoridades no han confirmado si el tratamiento se realizará en sesiones extraordinarias o durante el período ordinario de marzo.

