La renuncia de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) generó fuertes reclamos del PRO a la Casa Rosada, en medio de la postergación de la nueva medición de inflación. La legisladora porteña Laura Alonso, cercana al jefe de gobierno Jorge Macri, advirtió sobre la importancia del fortalecimiento institucional del INDEC para mantener la confianza pública y privada en las estadísticas oficiales.
La salida de Lavagna se concretó en un contexto atravesado por cambios técnicos sensibles y tensiones recientes por la producción de datos sectoriales. Según el Gobierno nacional, la renuncia se produjo por diferencias de criterios con el director del organismo estadístico.
Advertencia del PRO sobre el fortalecimiento institucional del INDEC
Alonso destacó en su cuenta de X que el país sufrió infinitas consecuencias negativas durante la época del kirchnerismo, que aún se continúan pagando. La legisladora expresó su confianza en que se seguirá cuidando lo que se comenzó a reconstruir en el INDEC desde 2016, cuando el organismo recuperó su credibilidad tras años de cuestionamientos.
La reacción del PRO se produjo en un panorama de creciente tensión entre Nación y Ciudad. El conflicto se recalentó a partir de una publicación del Ministerio de Justicia que comparó el costo de las patentes automotrices en diferentes distritos del país.
Cruce por el impuesto automotor entre ambas jurisdicciones
Según el cuadro difundido por el Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires aparece como el lugar más caro del país para inscribir un auto 0 km, con una alícuota de hasta el 6%. Le siguen la provincia de Buenos Aires con hasta 4,7% y Tierra del Fuego con hasta 4%, según la información oficial.
El Ministerio de Justicia aclaró que el costo de las patentes lo define cada jurisdicción y defendió el esquema nacional como el más económico. Además, criticó duramente a la Ciudad por no adoptar la tabla de valuación oficial elaborada por la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor.
La cartera nacional sostuvo que la DNRPA elabora valuaciones con valores reales y transparentes de mercado, sin inflaciones artificiales. Sin embargo, advirtió que no todas las jurisdicciones adoptaron este criterio técnico.
Desde el Gobierno porteño salieron a responder con firmeza y calificaron el mensaje de falso. Aseguraron que en la Ciudad de Buenos Aires la alícuota promedio ponderada de patentes es del 2,5%, muy por debajo de la cifra mencionada por Nación.
Medidas para frenar el aumento de patentes en CABA
El cruce se produjo en medio del malestar de los contribuyentes porteños que comenzaron a recibir boletas de patentes con aumentos superiores al 100% respecto del año anterior. La suba generó numerosos reclamos de automovilistas que vieron multiplicado el valor del tributo.
Ante esta situación, el Gobierno porteño anunció el envío a la Legislatura de un proyecto de ley para limitar los incrementos. Cuando se apruebe la normativa, los aumentos no podrán superar el 31,5% de la inflación registrada durante 2025, según informaron fuentes oficiales.
Adicionalmente, el Ejecutivo de la Ciudad prorrogó los vencimientos de la primera cuota del impuesto automotor. Esta medida busca dar más tiempo a los contribuyentes mientras se tramita la nueva legislación en el parlamento porteño.
La Legislatura porteña deberá tratar en las próximas semanas el proyecto que establece el tope a los aumentos de patentes, aunque aún no se confirmó una fecha específica para su debate. Mientras tanto, la tensión entre Nación y Ciudad continúa en torno a las políticas tributarias y la gestión del INDEC.

