El juicio oral contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y varios exfuncionarios de su gobierno avanzó durante noviembre y diciembre con la presentación de múltiples requerimientos fiscales que detallan el presunto esquema de corrupción en la obra pública. Las audiencias incluyeron la lectura de acusaciones relacionadas con casos emblemáticos como “La Cámara de Viales” y “Trenes”, según informaron fuentes judiciales.
El 27 de noviembre comenzó la lectura del tercer requerimiento de elevación a juicio, proceso que finalizó el 4 de diciembre. Durante este período, el tribunal debió interrumpir las exposiciones para resolver un planteo de recusación presentado por la defensa del exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, que finalmente fue rechazado.
Avances en el juicio por corrupción en la obra pública
Las audiencias posteriores, realizadas los días 9, 11, 16 y 18 de diciembre, estuvieron dedicadas a la lectura del cuarto requerimiento fiscal y al inicio de la acusación de la Unidad de Información Financiera. Este segmento del juicio se centró en la causa conocida como “La Camarita”, que investiga la presunta cartelización de la obra pública civil mediante la Cámara Argentina de Empresas Viales.
En la última audiencia del período, el tribunal procedió con la lectura del quinto requerimiento de elevación a juicio correspondiente a la causa “Trenes”. Esta investigación apunta a supuestas maniobras ilícitas en la adjudicación de contratos ferroviarios, incluyendo también la presentación de la UIF en ese expediente.
Detalles del presunto esquema de recaudación ilegal
La acusación del Ministerio Público Fiscal sostiene que la expresidenta y funcionarios de su administración implementaron “un plan integral” diseñado para recaudar dinero de empresarios. Según el requerimiento, estos empresarios de la construcción, energía y transporte entregaban fondos como contraprestación a cambio de beneficios otorgados a las compañías que representaban.
El sistema descrito por los fiscales habría operado mediante dos canales independientes pero complementarios. En el primero de ellos, los propios funcionarios públicos recaudaban dinero en efectivo que los empresarios garantizaban como parte del supuesto esquema de corrupción en la obra pública.
Implicancias del caso de corrupción en la obra pública
Este juicio representa uno de los procesos judiciales más significativos contra altos funcionarios del gobierno kirchnerista. Las acusaciones abarcan múltiples áreas de gestión estatal, desde la obra vial hasta contratos ferroviarios, lo que evidencia la magnitud del presunto entramado investigado.
La participación de la Unidad de Información Financiera como acusadora particular añade peso institucional al proceso. Esta dependencia aportó pruebas relacionadas con movimientos financieros que sustentarían las hipótesis fiscales sobre el esquema de recaudación ilegal durante la gestión kirchnerista.
Además, el rechazo del planteo de recusación presentado por la defensa de De Vido marca un precedente procedimental importante. Este tipo de estrategias dilatorias fueron desestimadas por el tribunal, permitiendo que el juicio continúe según el cronograma establecido.
Contexto judicial y próximos pasos
El avance en la lectura de los requerimientos fiscales representa una etapa crucial dentro del proceso judicial. Sin embargo, el tribunal aún debe completar la fase de presentación de acusaciones antes de pasar a la etapa probatoria, donde las defensas tendrán oportunidad de presentar sus argumentos.
Las autoridades judiciales no han confirmado fechas exactas para las próximas audiencias tras el receso de fin de año. Se espera que el tribunal comunique el cronograma de actividades para continuar con el proceso durante los primeros meses del año, aunque persiste incertidumbre sobre la duración total del juicio.

