La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, criticó duramente al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, luego de que este manifestara su rechazo a la propuesta del Gobierno nacional de reducir la edad de imputabilidad de menores. Según declaró la funcionaria, Kicillof “siempre está del lado de los delincuentes”, en un nuevo capítulo de la confrontación política sobre políticas de seguridad.
El cruce se produjo después de que el mandatario bonaerense expresara públicamente su oposición a bajar la edad de imputabilidad, una medida que el Gobierno nacional impulsa como parte de su estrategia contra la inseguridad. Kicillof argumentó que esta iniciativa no representa una solución efectiva al problema delictivo y que existen alternativas más adecuadas para abordar la participación de menores en actividades ilícitas.
Debate sobre la edad de imputabilidad en Argentina
La edad de imputabilidad actualmente se encuentra en 16 años en Argentina, aunque el Gobierno nacional busca reducirla a los 13 años para ciertos delitos graves. Esta propuesta ha generado un intenso debate entre juristas, organizaciones de derechos humanos y dirigentes políticos de distintas fuerzas.
Bullrich sostuvo que la negativa del gobernador bonaerense refleja una postura blanda frente al delito. La ministra argumentó que la baja de la edad de imputabilidad es necesaria para combatir el uso de menores por parte de organizaciones criminales que los reclutan precisamente porque no pueden ser procesados penalmente.
Posiciones contrapuestas en materia de seguridad
El enfrentamiento entre Bullrich y Kicillof no es nuevo y se enmarca en visiones opuestas sobre cómo abordar la problemática de la inseguridad. Mientras el Gobierno nacional promueve un endurecimiento de las penas y mayor capacidad punitiva del Estado, el oficialismo bonaerense defiende políticas centradas en la prevención y la inclusión social.
Además, este cruce evidencia las tensiones entre la administración nacional y la provincial en materia de seguridad, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra gran parte de los delitos del país. La coordinación entre ambas jurisdicciones resulta fundamental para cualquier política efectiva en el territorio bonaerense.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la iniciativa de reducir la edad de imputabilidad. Especialistas en niñez advierten que el sistema penitenciario argentino no cuenta con la infraestructura ni los programas adecuados para garantizar la reinserción de adolescentes en conflicto con la ley.
Implicancias políticas del cruce sobre la baja de imputabilidad
El intercambio entre la ministra y el gobernador también tiene implicancias electorales, dado que la seguridad constituye una de las principales preocupaciones de la ciudadanía argentina. Ambos referentes buscan posicionarse ante la opinión pública con propuestas que demuestren firmeza frente al delito, aunque desde perspectivas diametralmente opuestas.
Sin embargo, la viabilidad de modificar la edad de imputabilidad dependerá del consenso que pueda lograrse en el Congreso Nacional. Hasta el momento, el oficialismo nacional no cuenta con los votos suficientes para garantizar la sanción de esta reforma, que requiere amplios acuerdos legislativos.
Entretanto, diversos sectores del arco político han planteado la necesidad de abordar el problema desde múltiples dimensiones, incluyendo el fortalecimiento de los sistemas de protección de derechos de niños y adolescentes, además de políticas socioeconómicas que reduzcan la vulnerabilidad de los menores.
Se espera que el Gobierno nacional presente formalmente el proyecto de ley en las próximas semanas, aunque aún no se ha confirmado una fecha específica. La discusión parlamentaria promete ser extensa y controversial, con fuertes posiciones enfrentadas tanto dentro del oficialismo como en la oposición.

