Tras declarar la Emergencia Ígnea mediante decreto, el Gobierno nacional evalúa reasignar partidas presupuestarias para reforzar la asistencia a provincias afectadas por incendios forestales. El Ejecutivo sostiene que el decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) se fijó como un punto de partida para avanzar en la colaboración con Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, según informaron fuentes oficiales.
En la Casa Rosada explican que actualizarán las asignaciones de asistencia en base a pedidos de los gobernadores y a medida que la situación en cada territorio demande más fondos. El mecanismo se articula a través de decisiones administrativas del jefe de gabinete, Manuel Adorni, mientras que el organismo a cargo de la operatoria es la Agencia Federal de Emergencias (AFE), que depende del Ministerio de Seguridad.
Reasignación de fondos para combatir incendios forestales
En Balcarce 50 remarcan que el decreto no fija de antemano un monto cerrado de asistencia adicional, sino que abre la posibilidad de mover recursos según la evolución del escenario y las solicitudes formales de las provincias. El plan oficial es responder con flexibilidad y evitar una asignación uniforme que no contemple las necesidades específicas de cada región.
Los incendios forestales ya han afectado más de 45.000 hectáreas de bosques, áreas protegidas y decenas de hogares, con su principal foco en Chubut, según datos actualizados. La magnitud del desastre ambiental motivó la declaración de emergencia y aceleró la búsqueda de mecanismos ágiles de asistencia económica.
Por qué el Gobierno eligió el DNU en lugar de una ley
La mesa política del oficialismo tomó la decisión de avanzar a través de un decreto y de descartar la incorporación del proyecto de los mandatarios provinciales al temario de sesiones extraordinarias. Esta resolución se adoptó en las horas previas a la reunión del jueves, cuando los incendios ya habían afectado unas 230.000 hectáreas en el sur del país y se profundizaban las tensiones con los gobernadores.
En el encuentro participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien lo encabezó, junto al jefe de gabinete Manuel Adorni, los ministros Diego Santilli de Interior y Luis Caputo de Economía, el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt y el asesor Santiago Caputo. “La urgencia de la situación no podía esperar el debate de una ley”, expresaron fuentes oficiales para justificar el mecanismo elegido.
Primeros desembolsos y financiamiento a bomberos
El Gobierno comenzó en paralelo a enviar fondos a las provincias más comprometidas por los incendios forestales. Chubut recibió $4.000 millones en Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y se reforzó el financiamiento del sistema de Bomberos Voluntarios mediante la Resolución 91/2026 del Ministerio de Seguridad.
El monto total destinado a bomberos asciende a $100.810.319.998,50 y será distribuido entre 1.062 asociaciones de bomberos voluntarios de primer grado, con una asignación de $94.924.971,75 para cada entidad. Los fondos están destinados a la compra de equipamiento, materiales, indumentaria y otros insumos vinculados a la lucha contra el fuego y la protección civil.
Estrategia política detrás de la emergencia
En el Ejecutivo aclaran que esos desembolsos no agotan el esquema de ayuda y que la Emergencia Ígnea permite avanzar con nuevas transferencias, contrataciones y compras sin las demoras administrativas habituales. El oficialismo evitó el Congreso para no ceder margen de maniobra en su eje de prioridades, como la reforma laboral, la Ley Penal Juvenil, la Ley de Glaciares y el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Las autoridades nacionales deberán definir en los próximos días el alcance definitivo de las reasignaciones presupuestarias y la cantidad total de recursos que se destinarán a la asistencia provincial. La evolución de los focos de incendio y las solicitudes formales de los gobernadores determinarán el monto final de la ayuda federal.

