Los diputados del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, recibieron datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso que confirman que la derogación de las jubilaciones de privilegio permitiría al Estado ahorrar 1234,3 millones de pesos anuales. La información fue solicitada por Bertie Benegas Lynch, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, quien facilitó los datos que complementan el proyecto presentado por los legisladores en 2024.
El diputado Eduardo Falcone aseguró a medios de comunicación que “insistiremos con esta iniciativa que presentamos en 2024”. Según explicó Falcone, después de un año y medio de la presentación del proyecto para eliminar privilegios de la casta política, finalmente consiguieron que la comisión solicitara a la OPC el cálculo del ahorro fiscal.
El alcance de la derogación de las jubilaciones de privilegio
El proyecto de ley presentado por Zago y Falcone busca derogar las leyes que establecen regímenes de asignaciones mensuales vitalicias para diversos funcionarios. Entre los beneficiarios que perderían estos privilegios se encuentran expresidentes, exvicepresidentes, exjueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, arzobispos, obispos y otros miembros del clero católico, así como funcionarios del Servicio Exterior de la Nación.
Además, la iniciativa propone establecer una asignación mensual vitalicia equivalente al 80% de la remuneración vigente para el presidente de la Nación a partir del cese en sus funciones. El Poder Ejecutivo Nacional deberá invitar formalmente a los expresidentes, exvicepresidentes y demás funcionarios alcanzados por esta norma para que renuncien voluntariamente a los beneficios previsionales y opten por el nuevo sistema propuesto.
Los números del ahorro fiscal según la OPC
El informe de 15 páginas elaborado por la Oficina de Presupuesto del Congreso establece que actualmente las asignaciones vitalicias previstas por diferentes regímenes alcanzan los 1614,8 millones de pesos anuales. Este monto se desglosa en 45,8 millones de pesos asignados a eclesiásticos, 859,6 millones de pesos a expresidentes y exvicepresidentes, y 709,5 millones de pesos anuales a exjueces de la Corte Suprema.
Sin embargo, en el escenario proyectado con la sanción de la nueva ley, el gasto total ascendería a 380,6 millones de pesos. Este número incluye el otorgamiento de Pensiones Universales por Adulto Mayor a eclesiásticos por 51,5 millones de pesos, 169,1 millones de pesos en jubilaciones para expresidentes calculadas como aportantes del Régimen General, y 159,9 millones de pesos en jubilaciones de exjueces de la Corte Suprema.
Para los exvicepresidentes, el proyecto elimina directamente la posibilidad de acceder a una prestación jubilatoria específica, lo que genera una reducción significativa del gasto agregado. Mientras tanto, los eclesiásticos incorporados al régimen de la PUAM implicarían un aumento del gasto individual, dado que los haberes actualmente percibidos resultan inferiores al monto de dicha prestación.
La brecha entre jubilaciones comunes y de privilegio
En la actualidad, una jubilación mínima sumado el bono de 70 mil pesos mensuales alcanza un ingreso de 440 mil pesos por mes, según indican fuentes oficiales. En contraste, las jubilaciones de privilegio superan en algunos casos los 15 millones de pesos mensuales, evidenciando una marcada desigualdad en el sistema previsional.
Los expresidentes Isabel Martínez de Perón, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Adolfo Rodríguez Saá cobran jubilaciones por el régimen especial. También perciben estos beneficios los familiares directos de exmandatarios ya fallecidos como Fernando De la Rúa, Carlos Menem, Roberto Levingston y José María Guido.
Cabe destacar que el expresidente Raúl Alfonsín donó el 50% de sus haberes a la ANSES de Chascomús en un gesto ético. Additionally, los exvicepresidentes Gabriela Michetti, Daniel Scioli y Julio Cobos también perciben jubilaciones especiales, mientras que Carlos Ruckauf renunció voluntariamente al beneficio.
En los casos de Cristina Kirchner y Amado Boudou, sus respectivas jubilaciones de privilegio se encuentran suspendidas por resoluciones del Poder Ejecutivo Nacional. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sostuvo en 2024 que el beneficio previsto para expresidentes y exvicepresidentes se otorga con carácter excepcional como contraprestación al honor, el mérito y el buen desempeño en el cargo.
El actual presidente Javier Milei comunicó en junio de 2024 a la ANSES su renuncia a su jubilación de privilegio. El mandatario expresó su decisión indeclinable a no ejercer el derecho a la jubilación de privilegio que otorga el régimen de asignaciones mensuales vitalicias.
El proyecto será presentado nuevamente por los diputados Oscar Zago y Eduardo Falcone, y entrará en tratamiento en la Comisión de Presupuesto y Hacienda a partir del 1 de marzo próximo, tras la inauguración del nuevo período ordinario de sesiones del Congreso. Resta conocer si la iniciativa contará con el respaldo necesario para su aprobación definitiva.
