La inflación de alimentos alcanzó el 4,7% en enero de 2026 y acumuló un incremento del 35,9% en los últimos 12 meses, según informó el INDEC este martes. El dato mensual superó ampliamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) general, que se ubicó en 2,9% durante el mismo período.
El aumento en los precios de los alimentos afecta especialmente a los sectores más vulnerables del país, que destinan la mayor parte de sus ingresos a cubrir la canasta básica. Por esta razón, este rubro continúa siendo el de mayor incidencia en el costo de vida de los argentinos.
Inflación de alimentos por región en enero
De acuerdo con los datos oficiales del organismo estadístico, la región del Gran Buenos Aires (GBA) registró la mayor suba de la inflación de alimentos y bebidas no alcohólicas en enero, con un incremento del 5,1% respecto de diciembre. Le siguieron la región Noreste con 4,8%, la región Pampeana con 4,5%, el Noroeste con 4,1%, Cuyo con 4% y la Patagonia con 3,4%.
Esta disparidad regional en el comportamiento de los precios refleja las diferencias en las estructuras de distribución y comercialización de alimentos en cada zona del país. Además, las condiciones climáticas y logísticas locales inciden directamente en la formación de precios.
Los productos con mayores aumentos
El INDEC identificó los diez productos que más subieron de precio en enero respecto del mes anterior. El tomate redondo lideró los incrementos con un asombroso 92,6%, seguido por la naranja con 30,1% y la papa con 29,6%.
Otros productos que registraron aumentos significativos fueron la lechuga con 21,1%, la manzana deliciosa con 18,6% y el filet de merluza fresco con 12,8%. Completaron la lista el pollo entero (8,9%), las hamburguesas congeladas (6%), el jamón cocido (5,9%) y las galletitas de agua envasadas (5,7%).
Por encima de la inflación general también se ubicaron productos de consumo habitual como el asado (5,6%), la manteca (4,6%), la leche en polvo entera (4,3%) y el aceite de girasol (3,9%). Las carnes vacunas como el cuadril, la nalga y la carne picada común aumentaron entre 3,1% y 3,3%.
Alimentos con deflación
Sin embargo, no todos los alimentos registraron aumentos en enero. Un grupo reducido de productos anotó deflación, según informó el INDEC. La banana encabezó las bajas con un retroceso del 8,2%, seguida por los huevos de gallina con -2,4% y la batata con -2,1%.
Adicionalmente, la cebolla disminuyó 0,6% y la harina de trigo común 000 bajó 0,4%. Estos descensos, no obstante, no lograron compensar el fuerte incremento generalizado que experimentó el sector alimenticio durante el mes.
Impacto en la canasta básica
El incremento sostenido en los precios de los alimentos representa un desafío significativo para la economía familiar argentina. Los sectores de menores ingresos son los más perjudicados, ya que dedican una proporción mayor de su presupuesto a la compra de productos alimenticios básicos.
Por otra parte, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas continúa siendo el factor de mayor peso en la medición del IPC. La brecha entre la inflación de alimentos (4,7%) y el IPC general (2,9%) evidencia que este sector mantiene una dinámica de precios más acelerada que otros rubros de la economía.
Las autoridades económicas aún no han confirmado medidas específicas para contener la suba de precios en el sector alimenticio. Se espera que en las próximas semanas el gobierno anuncie eventuales acciones de monitoreo y control, aunque la incertidumbre sobre la evolución de la inflación de alimentos persiste en el corto plazo.

