The Washington Post anunció esta semana el despido de Martin Weil, reportero de la sección de noticias locales que trabajó en el diario durante seis décadas. Los recortes en The Washington Post afectan a más de 300 de los aproximadamente 800 periodistas del medio, según informó la publicación el miércoles. Weil, quien comenzó su carrera en el periódico en 1965, fue una de las últimas conexiones con la era de Watergate.
El veterano periodista se desempeñó principalmente en el turno nocturno, cubriendo crímenes, incendios y eventos locales en la región de Washington. Además, sus reflexiones sobre el clima se convirtieron en una columna distintiva que atrajo seguidores leales entre los lectores del Post. Su despido simboliza el fin de una época para la cobertura local del periódico.
El cambio de modelo en The Washington Post
Los recortes en The Washington Post forman parte de una transformación más amplia del modelo de negocio del diario. Desde que Jeff Bezos, fundador de Amazon, compró el medio en 2013, el periódico ha priorizado la cobertura nacional por sobre la regional. Esta estrategia contrasta marcadamente con el enfoque histórico que convirtió al Post en un referente en noticias locales de Washington.
Según Jo-Ann Armao, exeditora ejecutiva de noticias locales del Post, el departamento metropolitano contaba con aproximadamente 200 periodistas a principios de la década de 2000. Actualmente, ese número se ha reducido a menos de 20 reporteros, de acuerdo con personas familiarizadas con los despidos. Esta reducción representa el desmantelamiento casi completo de una sección que alguna vez dominó la cobertura regional.
El legado de Martin Weil
Durante sus 60 años en el periódico, Weil presenció al menos siete cambios de propiedad. “Trabajé allí 60 años, ¿y cuánta gente puede decir eso de cualquier ocupación?”, preguntó el reportero, quien comenzó en sus veintitantos años. La emoción de ver su trabajo impreso “nunca desapareció”, afirmó.
En la noche de junio de 1972, Weil escuchó por el escáner policial la frase “Puertas abiertas en el Watergate”. Aunque esa noche no investigó el asunto, al día siguiente descubrió que la sede del Comité Nacional Demócrata había sido asaltada. El Post persiguió esa historia y alcanzó lo que la entonces editora Katharine Graham denominó una posición de “dominio” en Washington.
Cobertura emblemática y recursos en declive
El departamento metropolitano del Post actuaba como la infantería del periódico durante crisis mayores. Los reporteros cubrieron los disturbios del 6 de enero en el Capitolio, los tiroteos de Virginia Tech, los ataques de francotiradores en Beltway y los atentados del 11 de septiembre. En este último caso, el Post publicó una edición especial que incluía un artículo de Weil sobre el ataque al Pentágono.
Adicionalmente, Weil desarrolló una columna meteorológica informal que se convirtió en un elemento distintivo del periódico. “Incluso 40 días después del solsticio de invierno, parecía que el hielo y la nieve que obstruían muchas calles en el área de Washington en forma de placas, macizos y montes Everest en las aceras solo podrían ser retirados con la ayuda de maquinaria pesada”, escribió Weil el mes pasado.
Métodos tradicionales de reporteo
Weil utilizaba una guía telefónica impresa que organizaba los números por dirección para localizar testigos de crímenes. Leonard Downie Jr., antiguo editor ejecutivo del Post, recordó su técnica: “Hola, fulanito, soy Martin Weil, de The Washington Post. Siento mucho molestarle, pero ¿sabe que han asesinado a la persona que vive al lado de su casa?”, según relató Downie.
Sus colegas recuerdan que Weil acostumbraba dar vueltas por la redacción antes de comenzar su jornada, saludando y conversando con otros periodistas. Esta rutina se mantuvo durante prácticamente todos sus años en el periódico. Su insistencia en mejorar los artículos en ediciones sucesivas lo llevó a trabajar voluntariamente en el turno nocturno.
El periódico no ha anunciado planes específicos sobre cómo reorganizará su cobertura local tras estos despidos masivos. La transformación hacia un enfoque nacional continúa en desarrollo mientras el medio busca adaptarse a las nuevas realidades económicas del periodismo.

