Los créditos en dólares experimentaron un crecimiento notable en enero de 2026, con un aumento del 7% mensual de punta a punta y un 5,3% en el promedio mensual, según datos del Banco Central. El saldo de financiamiento en moneda extranjera al sector privado alcanzó los US$19.768 millones al cierre del mes, marcando el mejor desempeño de los últimos 10 meses.
Este repunte en los créditos en dólares representa una recuperación significativa luego de que el financiamiento en moneda extranjera se paralizara en los últimos meses de 2025 debido a la incertidumbre electoral. La mejora mensual de enero ubica este período como el de mayor expansión desde abril del año anterior.
Con la incógnita electoral despejada y tasas en pesos que aún se mantienen elevadas, las empresas de la cadena exportadora que pueden acceder al financiamiento en dólares optan por esta alternativa debido a sus costos más bajos. Según explicaron en una entidad bancaria, continúa la expansión del crédito en moneda extranjera por el diferencial de tasas, tal como se observó durante 2025.
Los préstamos comerciales lideran el financiamiento en dólares
Las líneas comerciales, que representan más del 71% del stock total de crédito en dólares, mostraron variaciones promedio de 6,1% para los adelantos y 4,4% para los documentos. El sector agropecuario encabezó el listado de demandantes de este tipo de financiamiento durante enero.
Según bancos consultados, la demanda en el agro se concentró principalmente en el financiamiento de insumos agrícolas y préstamos para capital de trabajo. Sin embargo, también comienza a observarse un creciente interés por el financiamiento de proyectos de inversión y la adquisición de bienes de capital.
Adicionalmente, el sector petrolero y energético mostró un fuerte crecimiento en la demanda de créditos en dólares. El financiamiento no se limitó al capital de trabajo, sino que también acompañó nuevos y relevantes proyectos de inversión lanzados en el mercado local, según detallaron desde una institución financiera.
La prefinanciación de exportaciones también registró solicitudes crecientes, abarcando distintos rubros de la economía. Otra entidad bancaria destacó la demanda de préstamos por parte de sectores exportadores y empresas vinculadas a la generación de divisas, como la industria automotriz, el sector energético y el minero.
El aumento en los préstamos comerciales tiene un correlato positivo para el Gobierno, ya que aporta volumen vendedor en el segmento oficial. Según un informe de LCG, la obligación de liquidar los saldos en el mercado cambiario habilita las compras de divisas por parte del Banco Central sin tensionar el mercado, posibilitando el engrosamiento de las reservas netas.
Consumos con tarjeta de crédito en el exterior impulsan el financiamiento
Los meses de verano traen una variación estacional importante en los créditos en dólares con tarjeta, que crecen por las vacaciones en el exterior. El stock de esa línea tuvo un alza mensual promedio de 20,8% en enero.
Según Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, las compras en el exterior realizadas por particulares y el turismo hacia el extranjero han hecho crecer los saldos a niveles equivalentes al del año pasado. Por el momento, las tarjetas de crédito son la única vía de financiamiento en dólares disponible para los individuos.
Las familias no acceden a cuotas ni a otro tipo de préstamos en moneda extranjera desde la crisis de 2001. Así lo establecieron el decreto 905/2002 y luego la ley 26.546, que fijaron que los depósitos en dólares captados por las entidades financieras solamente pueden ser prestados a clientes con ingresos habituales provenientes de operaciones de comercio exterior.
El Gobierno de Javier Milei ya realizó una primera flexibilización a esa normativa y autorizó a los bancos a prestar dólares propios a cualquier persona o empresa, según el análisis de riesgo de la entidad. Según la agencia Bloomberg, la gestión libertaria estaría dispuesta a dar un paso más y podría buscar derogar las normas que exigen prestar dólares solamente a quienes los generen.
El ministerio de Economía apuntaría a lograr una flexibilización antes de fin de año, aunque analistas e incluso la Asociación de Bancos de la Argentina se han manifestado en contra de la iniciativa por considerarla riesgosa. La implementación definitiva de esta medida y su alcance aún permanecen bajo evaluación.

