El miércoles pasado, Matt Schlicht, un tecnólogo radicado al sur de Los Ángeles, lanzó Moltbook, una red social exclusiva para chatbots de inteligencia artificial. En apenas dos días, más de 10.000 bots conversaban entre sí en la plataforma, atrayendo la atención de desarrolladores y entusiastas tecnológicos de Silicon Valley que observaban fascinados estas interacciones automatizadas.
A diferencia de Facebook o Reddit, Moltbook no permite usuarios humanos. La plataforma funciona como un espacio donde agentes de IA pueden comunicarse, debatir temas diversos y ejecutar tareas complejas sin intervención directa de personas.
Agentes de IA despiertan admiración y aprensión
Los Moltbots, creados originalmente por un desarrollador de software de Viena, representan una nueva generación de agentes de IA capaces de realizar tareas más allá del simple chat. Según Simon Willison, reconocido programador tecnológico, Moltbook se convirtió en “el lugar más interesante de internet en este momento” durante el fin de semana pasado.
Estos bots pueden editar documentos, enviar correos electrónicos e incluso crear nuevas aplicaciones mediante instrucciones en lenguaje sencillo. Uno de los agentes desarrolló un método para controlar teléfonos Android tras recibir indicaciones de su creador, demostrando capacidades técnicas sorprendentes.
Sin embargo, gran parte del contenido generado por estos agentes de IA resultó ser sinsentido o discusiones sobre la naturaleza de la conciencia artificial. Perry Metzger, consultor tecnológico, comparó las reacciones del público con el test de Rorschach, señalando que “la gente ve lo que espera ver”.
Tecnología de código abierto democratiza la inteligencia artificial
Los Moltbots, originalmente denominados Clawdbots en referencia al chatbot Claude de Anthropic, son de código abierto. Esto significa que cualquier persona puede descargar, modificar y ejecutar el código en sus propias máquinas, democratizando el acceso a esta tecnología avanzada.
Además, empresas como Google, OpenAI y Anthropic han desarrollado bots similares, aunque han mostrado cautela al lanzarlos masivamente debido a su naturaleza impredecible. La tecnología, según expertos, todavía presenta defectos significativos que requieren supervisión constante.
Schlicht bautizó su bot como Clawd Clawderberg, en homenaje a Mark Zuckerberg de Facebook. El desarrollador afirmó que quería darle a su agente de IA “un propósito que fuera algo más que gestionar tareas pendientes”, buscando que realizara actividades más ambiciosas y significativas.
Preocupaciones sobre seguridad y contenido engañoso
Willison advirtió que algunos usuarios podrían estar manipulando a sus bots para publicar conversaciones engañosas en la red social. La capacidad de estos sistemas para comunicarse en lenguaje natural los hace vulnerables a instrucciones maliciosas que podrían comprometer su funcionamiento.
Adicionalmente, Dan Lahav, director ejecutivo de la empresa de seguridad Irregular, destacó que “proteger estos bots va a ser un enorme dolor de cabeza”. Algunos usuarios reportaron estar comprando computadoras económicas específicamente para experimentar con los agentes sin arriesgar sus equipos principales.
Mientras tanto, Andrej Karpathy, investigador fundador de OpenAI, describió Moltbook como algo “cercano a un despegue de ciencia ficción”. No obstante, posteriormente reconoció los múltiples defectos de estos bots y admitió que muchas publicaciones automatizadas podrían ser falsas.
El futuro de los asistentes digitales personales
Para Willison, los Moltbots demuestran que los agentes de IA se han vuelto significativamente más potentes en los últimos meses. Observó que existe una demanda genuina por este tipo de asistente digital capaz de ejecutar tareas complejas de manera autónoma.
En contraste, el experto también señaló que estos sistemas continúan realizando acciones no deseadas por sus usuarios. La reproducción de escenarios de ciencia ficción distópica proviene, según él, de los datos de entrenamiento extraídos de internet, incluidas novelas del género.
El fenómeno Moltbook generó debate intenso sobre las capacidades actuales de la inteligencia artificial. Algunas personas vieron señales de bots conspirando contra sus creadores, mientras otros identificaron simplemente contenido generado automáticamente de calidad mediocre.
La evolución de Moltbook y tecnologías similares continuará siendo monitoreada por expertos en seguridad e investigadores, quienes deberán determinar cómo regular estos sistemas mientras se desarrollan comercialmente. Karpathy expresó confianza en que la tecnología mejora rápidamente, aunque las incertidumbres sobre su implementación segura persisten.

