El crédito en pesos al sector privado cayó 1,8% real en enero de 2026 respecto de diciembre de 2025, según un análisis de First Capital Group sobre las principales líneas de préstamos. Sin embargo, el financiamiento creció 21,8% real en la comparación interanual, mientras que los préstamos en dólares avanzaron 7% mensual y 55,2% interanual, con fuerte peso del financiamiento comercial y las compras con tarjetas de crédito.
Con un alza mensual de 2,1% solo los préstamos hipotecarios en pesos crecieron por encima de la inflación estimada en enero. En contraste, los créditos comerciales, personales y prendarios y las tarjetas de crédito mostraron retrocesos reales, reflejando un arranque de 2026 con señales de cautela en el mercado crediticio en pesos.
Panorama cauteloso para el crédito en pesos
El saldo total de préstamos al sector privado creció 0,7% nominal en enero y alcanzó los $92,5 billones, pero al descontar la inflación estimada del mes se verificó una caída real del 1,8%, indicó el informe. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, señaló que el primer mes del año presentó un panorama sumamente cauteloso para las operaciones en pesos.
El relevamiento utilizó una estimación del IPC de enero aún no publicado por el Indec, basada en proyecciones privadas que ubican la inflación mensual en torno de 2,5% y la interanual en 31,8%. Según Barbero, solo la línea de hipotecarios entregó un crecimiento real, mientras el resto de las líneas presentaron retrocesos reales y algunas hasta retrocesos nominales.
La contracción de los créditos al sector privado en enero se dio pese a un crecimiento interanual nominal del 60,5%, frente a los $57,6 billones del mismo mes de 2025. En términos reales, la comparación anual mostró una suba del 21,8%, aunque con un desempeño dispar entre las distintas líneas de financiamiento.
Préstamos personales estancados desde agosto
Los préstamos personales avanzaron 2,6% nominal en enero y totalizaron $19,5 billones, con un crecimiento interanual del 71,7%, según el informe. Sin embargo, el incremento real mensual fue apenas de 0,1%, lo que consolidó un escenario de estancamiento que se extiende por cinco meses.
Esta línea se mantiene estancada desde agosto del año pasado, en forma coincidente con la gran suba de tasas que se experimentó en ese momento y el empeoramiento de los indicadores de cobranza, explicó Barbero. Agregó que aún no se percibió una mejora en la situación de los deudores ni un regreso de la confianza de los tomadores.
Tarjetas de crédito en retroceso mensual
En el caso de las tarjetas de crédito, la operatoria cayó 1,4% nominal en el mes y el saldo se ubicó en $23,3 billones. En términos reales, la baja mensual fue del 3,8%, mientras que el crecimiento anual alcanzó el 6,9%.
Tras un diciembre favorable, enero marcó un retroceso que volvió a poner en evidencia el impacto de las altas tasas sobre la demanda, indicó el análisis. La Cámara Argentina de Comercio y Servicios advirtió en su último informe que el crédito en términos reales creció de manera sostenida hasta los últimos meses de 2025, aunque en el tramo final comenzó a mostrar señales de agotamiento.
Según el relevamiento de la CAC, el financiamiento a hogares y familias acumuló casi dos años de expansión. Sin embargo, en el último período las tarjetas de crédito y los préstamos personales tendieron a estancarse, al igual que el crédito prendario e hipotecario, cuya recuperación perdió dinamismo.
Créditos prendarios y comerciales también en baja
Los créditos prendarios mostraron números en rojo en enero. El stock descendió 0,6% nominal y cerró el mes en $5,7 billones, con una caída mensual del 3% ajustada por inflación y un crecimiento real anual del 26,7%.
Barbero indicó que, pese a un enero activo en patentamientos, todavía no están dadas las condiciones para que se emitan más prendas en el mercado de pesos. La CAC señaló también que el patentamiento de automóviles acompañó la desaceleración del crédito privado.
Los préstamos comerciales registraron en enero una suba nominal de 0,4% mensual y alcanzaron un stock de $30,2 billones. En la comparación interanual, crecieron 45,3%, pero en términos reales mostraron una caída mensual del 2,1% y un avance anual del 10,2%.
El dato refleja una pausa en la recuperación insinuada en los últimos meses del año anterior, señaló Barbero. Remarcó que el crecimiento real anual resultó francamente decepcionante, en un contexto en el que las empresas priorizaron reducir stocks y cuentas por cobrar antes de asumir nuevo endeudamiento en pesos.
Hipotecarios, la excepción positiva
Los préstamos hipotecarios, incluidos los ajustables por UVA, fueron la excepción en el mercado crediticio. En enero crecieron 4,6% nominal, alcanzaron un saldo de $6,8 billones y registraron un crecimiento interanual del 232,3% desde una base muy baja.
En términos reales, avanzaron 2,1% en el mes y 152,1% en la comparación interanual. Barbero sostuvo que es esta la única línea que ha mantenido un crecimiento nominal y real este mes, además de ser la operatoria con el mayor crecimiento anual, aunque aclaró que en los últimos tres meses la velocidad de expansión se moderó.
Préstamos en dólares con fuerte dinamismo
En contraste con el desempeño del financiamiento en pesos, los préstamos en dólares mostraron un fuerte dinamismo en enero. Crecieron 7% mensual y alcanzaron un stock de US$19.775 millones, con una suba interanual del 55,2%.
El 71,8% del total de la deuda en moneda extranjera correspondió a préstamos comerciales, que aumentaron 6,7% en el mes y 46,1% en el año. Según el informe, la demanda se volcó hacia la moneda extranjera por su vinculación con operaciones de comercio exterior y por la expectativa de estabilidad cambiaria y tasas más bajas.
Las tarjetas de crédito en dólares también registraron un salto mensual del 19,9%, con un saldo de US$875 millones, en medio de la temporada de vacaciones. En la comparación interanual, el avance fue del 1,3%, impulsado por las compras en el exterior y el turismo fuera del país.
Los próximos meses serán clave para determinar si el crédito en pesos recupera dinamismo o si la cautela se extiende en un contexto de tasas elevadas y demanda contenida. Las autoridades financieras aún no han confirmado medidas específicas para reactivar el financiamiento en moneda local.

