La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresariales del transporte se reunirán nuevamente este viernes a las 11 en la Secretaría de Trabajo para intentar evitar el primer paro de colectivos del año. El encuentro del martes pasado no registró avances en las negociaciones salariales, por lo que las partes acordaron un cuarto intermedio hasta esta nueva audiencia. La discusión central gira en torno a la paritaria, con posiciones enfrentadas entre el reclamo sindical por una recomposición salarial urgente y la situación financiera que alegan las empresas del sector.
Según expresó la UTA después de la reunión, los trabajadores del transporte automotor de pasajeros atraviesan una situación económica sumamente delicada que no admite más dilaciones. El gremio criticó que las empresas, si bien reconocieron el pedido salarial como viable, manifestaron no contar con los fondos suficientes para afrontarlo. En un comunicado, la organización sindical advirtió que de no lograrse un acuerdo este viernes se anunciarán inmediatamente medidas de acción gremial.
Oferta empresarial considerada insuficiente
La propuesta presentada por las empresas ronda apenas el 1%, un porcentaje que desde la UTA consideran totalmente insuficiente frente al aumento del costo de vida. Durante las audiencias, el gremio planteó la contradicción de que el boleto de colectivo aumenta todos los meses mientras los salarios permanecen estancados. Las cámaras empresariales, por su parte, aseguran atravesar una situación económica, financiera y operativa crítica y excepcionalmente grave.
Esta no es la primera vez que las negociaciones se postergan. La reunión inicial se realizó el 13 de enero sin resultados concretos, lo que derivó en una segunda audiencia el 20 de enero que tampoco produjo avances significativos. Desde el gremio interpretan estas sucesivas postergaciones como una maniobra para dilatar la recomposición salarial que reclaman los trabajadores.
Amenaza concreta de medidas de fuerza
La UTA dejó en claro que la paciencia de los trabajadores tiene un límite. En caso de no firmar el aumento salarial este viernes, el sindicato advirtió que podrían definir medidas de fuerza que paralicen el servicio de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Esta amenaza afectaría potencialmente a millones de usuarios que dependen del transporte público para sus desplazamientos diarios.
En la mesa de negociación participan representantes de la UTA y de las principales cámaras empresarias del sector: la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (Ctpba) y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (Ceutupba).
Debut con conflicto para el nuevo secretario
La audiencia del martes también marcó el debut de Fernando Herrmann como secretario de Transporte. El arquitecto asumió tras la salida de Luis Pierrini, quien presentó su renuncia la semana pasada por razones personales, según informó el Ministerio de Economía. Pierrini había llegado al cargo en mayo de 2025, luego de reemplazar a Franco Mogetta.
Herrmann enfrenta ahora su primer desafío con un conflicto abierto y la amenaza concreta de un paro de colectivos. Additionally, deberá mediar entre las urgentes necesidades salariales que plantea el gremio y la crítica situación financiera que alegan las empresas transportistas. El resultado de esta negociación podría marcar el tono de su gestión en los próximos meses.
La audiencia del viernes a las 11 será determinante para el futuro del servicio de transporte en los próximos días. De no alcanzarse un acuerdo, la UTA implementaría las medidas de fuerza anunciadas, aunque el alcance y la duración de las mismas aún no han sido confirmadas por el sindicato.

