El Gobierno nacional avanza con la privatización de Aysa y, según confirmaron fuentes oficiales, la intención es que el pliego para vender las acciones de la empresa de agua y saneamiento sea publicado antes de que finalice el primer trimestre de 2026. Aunque todavía no existe una fecha exacta confirmada, el oficialismo apunta a que entre febrero y marzo se concrete la publicación del documento en el Boletín Oficial para que el Estado se desprenda de su capital accionario.
De acuerdo con información recabada, el proceso permitirá que el Estado transfiera sus acciones a manos privadas mediante un mecanismo de competencia entre interesados. Actualmente, el Estado nacional posee el 90% del capital social de Agua y Saneamientos Argentinos, mientras que el 10% restante pertenece a los empleados de la compañía.
El proceso de privatización de Aysa y los requisitos del pliego
Para que la privatización de Aysa se concrete, el Gobierno debe lanzar formalmente el pliego que habilitará a empresas privadas a competir por las acciones. Este paso formal constituye el mecanismo mediante el cual los potenciales compradores podrán presentar sus ofertas y cumplir con los requisitos establecidos por las autoridades.
Cabe destacar que este proceso comenzó cuando Aysa fue incluida en la Ley Bases como una de las empresas a privatizar. Posteriormente, a mediados del año pasado, el oficialismo publicó un decreto que habilitó la venta de la totalidad de las acciones estatales de la compañía de servicios sanitarios.
En este contexto, la operación deberá garantizar que un comprador privado adquiera como mínimo el 51% de las acciones para convertirse en el agente mayoritario. El máximo de acciones disponibles para la venta alcanza el 90%, y todo lo que quede por fuera del pliego será puesto a disposición del mercado bursátil.
El Plan de Transición y la preparación de la empresa
Adicionalmente, el Gobierno aprobó un Plan de Acción de Transición para el período 2024-2026 con el objetivo de dejar la empresa en óptimas condiciones operativas. La estrategia oficial busca mejorar la gestión de Aysa para atraer mejores ofertas de los potenciales compradores y garantizar la continuidad del servicio.
Según indicaron las fuentes consultadas, las compañías que participen del proceso de privatización deberán contar con experiencia y conocimientos en el área de servicios públicos. Este requisito resulta fundamental para asegurar la calidad en la prestación del servicio de agua y saneamiento en la región metropolitana.
Empresas interesadas y candidatos potenciales
Los nombres que suenan como posibles compradores incluyen al grupo Roggio y dos empresas brasileñas especializadas en servicios sanitarios: Sabesp y Río+Saneamento. Sin embargo, todavía se mantiene bajo hermetismo el interés total de estas compañías y el de otras que evalúan la operación.
A pesar de ello, las autoridades no han confirmado oficialmente qué empresas presentarán ofertas formales cuando el pliego sea publicado. La confidencialidad de las negociaciones preliminares forma parte del proceso habitual en este tipo de operaciones de privatización de servicios públicos.
Regulación y control posterior a la privatización
Cuando se concrete la privatización de Aysa, el Ente Regulador de Agua y Saneamiento y la Agencia de Planificación serán los organismos encargados de controlar la gestión de la empresa en manos privadas. El primer ente actuará como verificador de las tarifas, el desempeño del servicio y la atención de reclamos de los usuarios.
Meanwhile, la Agencia de Planificación pondrá el foco en las inversiones comprometidas y la planificación estratégica de largo plazo. Estos mecanismos de control buscan garantizar que la prestación del servicio mantenga estándares de calidad adecuados bajo gestión privada.
In contrast con otras empresas estatales, Aysa no es la única compañía que el Gobierno busca privatizar durante 2026. También se encuentran en el plan oficial empresas como Intercargo, Belgrano Cargas y Corredores Viales, que forman parte de la segunda etapa del programa de privatizaciones.
La publicación oficial del pliego entre febrero y marzo de 2026 marcará el inicio formal del proceso competitivo, aunque las autoridades no han confirmado plazos exactos para la adjudicación final de las acciones.

