El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró la semana con la compra de dólares de 75 millones de dólares, extendiendo así su racha compradora a 15 jornadas consecutivas. Con esta operación, la entidad monetaria acumuló 1000 millones de dólares en lo que va de enero, consolidando cerca del 10% del objetivo de acumulación de reservas fijado para 2026.
Las adquisiciones de divisas del BCRA se producen en un contexto donde el precio del oro alcanzó un nuevo récord, acercándose a los 5000 dólares. Este fenómeno revaloriza las reservas brutas del Banco Central, que ya superaron los 45.000 millones de dólares, el nivel más alto registrado desde septiembre de 2021.
Ritmo acelerado en la compra de dólares del Banco Central
Según datos oficiales, las compras del Central promediaron el 15% del total negociado en el mercado de cambios. Esta cifra representa tres veces el máximo de 5% que las autoridades habían proyectado hace apenas un mes, según indica el análisis de mercado.
El organismo que encabeza Santiago Bausili lleva un promedio de 65,3 millones de dólares diarios comprados. A este ritmo, la entidad cumpliría el objetivo de acumular 10.000 millones de dólares en septiembre, según las proyecciones actuales.
Sin embargo, no toda la compra de divisas está destinada a engrosar las reservas internacionales. El lunes pasado, el Tesoro compró al Banco Central 279 millones de dólares para el pago al FMI de 830 millones de dólares en concepto de intereses.
Factores que impulsan la acumulación de reservas
La consultora GMA Capital identificó dos factores clave que apuntalan la compra de dólares del Banco Central. Por un lado, las emisiones corporativas superaron los 7000 millones de dólares en el período reciente. Por otro lado, los resultados macroeconómicos mostraron una tendencia favorable.
En 2025, Argentina cerró por segundo año consecutivo con superávits gemelos, alcanzando 1,4% del PIB en el primario, 0,2% en el financiero y 11.300 millones de dólares en la balanza comercial. Estos indicadores fortalecen la capacidad del país para acumular divisas.
El sector agropecuario se mantuvo como el principal generador neto de divisas. En los últimos 12 meses, el campo explicó un saldo positivo cercano a 35.700 millones de dólares, consolidándose como pilar fundamental de la economía argentina.
Additionally, el cambio más relevante se observó en minería y energía. Con la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la balanza comercial energética marcó un récord de 7815 millones de dólares en 2025, según datos oficiales.
Reconocimiento del FMI al proceso de acumulación de reservas
La vocera del FMI, Julie Kozack, afirmó días atrás que el proceso de acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy bienvenido. La funcionaria destacó que estos importantes esfuerzos mejoran las perspectivas para un acceso pleno y duradero a los mercados internacionales de capital.
En ese sentido, Kozack remarcó que la implementación sostenida y más general del programa económico de las autoridades será clave para consolidar la estabilidad. El organismo internacional monitorea de cerca el desempeño de la economía argentina.
Desequilibrios persistentes en la balanza cambiaria
El mayor desequilibrio volvió a concentrarse en personas humanas, con un saldo negativo en torno a 38.500 millones de dólares. Este déficit se explica principalmente por turismo, gastos de tarjeta y la formación de activos externos, que se intensificó por la incertidumbre electoral.
Meanwhile, las exportaciones energéticas en su conjunto marcaron un máximo por 14.841 millones de dólares en el balance cambiario. La reducción transitoria de las retenciones actuó como amortiguador frente a un contexto de precios internacionales menos favorables.
Compromisos financieros con el FMI en 2026
Este año, Argentina debe hacer pagos al FMI por casi 4400 millones de dólares. Sin embargo, según estimaciones de GMA Capital, esa cifra se reduce a 2633 millones de dólares netos de los desembolsos del organismo internacional.
Hacia 2027, los compromisos con el FMI ascienden a 7556 millones de dólares brutos, que la consultora calculó en 5981 millones de dólares netos. Estos vencimientos representan un desafío importante para la política económica del país.
En febrero, el FMI revisará las cuentas argentinas para comparar las cifras oficiales con las metas previstas. Si el país aprueba esta evaluación, se destrabará un desembolso de aproximadamente 1000 millones de dólares, aunque las autoridades todavía no han confirmado la fecha exacta de la revisión.

