La trágica historia de Belén Persello, exintegrante de Casi Ángeles, volvió a resonar en las redes sociales tras recordarse su partida en 2017. La actriz, que interpretó a Terra en la cuarta temporada de la exitosa tira juvenil de Cris Morena, decidió quitarse la vida a los 34 años luego de enfrentar una profunda depresión vinculada a la falta de oportunidades laborales en el ambiente artístico argentino.
El 15 de diciembre de 2017, el actor Victorio D’Alessandro confirmó la noticia mediante un emotivo mensaje en redes sociales. Dos días antes, Belén Persello había tomado la decisión de terminar con su vida, según informaron medios especializados en espectáculos.
El impacto del rechazo laboral en Belén Persello
Después de su participación en Casi Ángeles, Persello enfrentó múltiples rechazos en audiciones mientras sus excompañeros como la China Suárez, Lali Espósito y Peter Lanzani consolidaban sus carreras. A los 30 años, un reclutador la rechazó con una frase devastadora que marcó un punto de quiebre en su vida profesional y emocional.
Según reportes de la época, tras una prueba actoral, el profesional le dijo que se había “apagado”. Esa experiencia, sumada a la escasez de propuestas laborales, profundizó el malestar psicológico que la actriz venía arrastrando desde hacía tiempo.
La búsqueda de nuevos caminos artísticos
Ante la falta de continuidad en la actuación, Belén Persello intentó reinventarse en otros ámbitos creativos. Se volcó a la música como cantante, guitarrista y DJ, llegando a presentarse en bares del barrio porteño de Palermo, de acuerdo con publicaciones en sus redes sociales.
Adicionalmente, encontró en la cerámica un refugio artístico que compartía con sus seguidores a través de Instagram. Sin embargo, estas actividades no lograron revertir el impacto emocional que los rechazos profesionales habían generado en su salud mental.
La despedida de colegas y amigos
La noticia de la muerte de Belén Persello conmocionó al ambiente artístico argentino. Victorio D’Alessandro expresó en redes sociales que no tenía fuerzas ni la cabeza preparada para describir lo que sentía tras la pérdida de su “hermanita querida”.
Varios excompañeros de Casi Ángeles se despidieron con mensajes cargados de afecto. Benjamín Amadeo manifestó una profunda pena, mientras que Rocío Igarzábal recordó la risa y las ganas de música que siempre caracterizaron a Persello, deseándole que encontrara paz.
Gastón Dalmau también dedicó palabras de amor a la exactriz. Los mensajes coincidieron en destacar la calidez y el talento de una joven que no logró superar la presión y crueldad de una industria cada vez más competitiva.
El debate sobre salud mental en el ambiente artístico
El caso de Belén Persello reabrió la conversación sobre las dificultades que enfrentan los actores cuando las oportunidades laborales disminuyen. La presión por mantener la vigencia, sumada a comparaciones con colegas exitosos, puede generar cuadros de depresión severa que requieren atención profesional urgente.
Especialistas en salud mental señalaron en aquel momento que la falta de redes de contención en el ámbito artístico agrava la vulnerabilidad de quienes atraviesan crisis profesionales. El rechazo constante, especialmente cuando se acompaña de comentarios hirientes, puede tener consecuencias devastadoras en personas predispuestas a trastornos emocionales.
A más de siete años de su partida, el recuerdo de Belén Persello continúa generando reflexión sobre la necesidad de implementar mecanismos de apoyo psicológico en la industria del espectáculo. Las organizaciones de actores no han confirmado cambios concretos en protocolos de acompañamiento desde entonces.

