Chris Pratt estrena este jueves en Argentina Sin piedad, un thriller de acción que marca un giro dramático en la carrera del actor estadounidense. A los 46 años, conocido por sus papeles cómicos en Parks & Recreation y la saga Guardianes de la Galaxia, Pratt interpreta al detective Chris Raven, un personaje complejo acusado de asesinar a su esposa y juzgado por una inteligencia artificial.
Según informó el actor durante una entrevista virtual desde México DF, este protagónico implica una novedad significativa en su trabajo actoral. La película, dirigida por el cineasta ruso Timur Bekmambetov, presenta un futuro distópico donde Los Ángeles enfrenta niveles extremos de criminalidad.
La trama de Sin piedad y el desafío de la inteligencia artificial
En Sin piedad, el personaje de Pratt aparece atado a una silla frente a una jueza interpretada por Rebecca Ferguson, quien representa una inteligencia artificial creada para combatir el crimen. Para bajar la tasa de criminalidad, según explica la película, se creó un departamento de justicia en manos de la IA que realiza juicios sumarios de 90 minutos.
El detective Raven debe defenderse de la acusación de homicidio mientras las pruebas lo incriminan, incluyendo videos de peleas violentas con su esposa. Desde su silla y con las manos atadas, el protagonista trabaja contra reloj en la virtualidad mientras sus colegas se conectan a través de pantallas.
Un personaje quebrado y realista
Cuando se le preguntó si podría resultar polémico que el héroe sea un hombre violento hacia su mujer y alcohólico, Pratt defendió la complejidad del personaje. “Muchas veces en las películas los héroes son perfectos e infalibles. La realidad no es así”, señaló el actor.
Según Pratt, este enfoque hace que el personaje sea más auténtico. “Esta no es una película de superhéroes; tiene a un detective de homicidios muy inteligente y apto, pero con sus puntos débiles”, explicó durante la entrevista.
Chris Pratt y su visión sobre la cultura de la cancelación
El actor estadounidense también reflexionó sobre la cultura de la cancelación, tema que atraviesa la película y que lo tuvo como víctima en el pasado. Pratt fue acusado en redes sociales de cercanía con grupos conservadores y supuesto simpatizante de Donald Trump, aunque colegas como Robert Downey Jr. y Mark Ruffalo lo defendieron públicamente.
Sobre este fenómeno social, Pratt indicó que “sin duda evolucionó” pero advirtió sobre sus peligros. “Estamos en la infancia de nuestro vínculo con la IA y con el entretenimiento marcado por un algoritmo”, afirmó el actor casado con Katherine Schwarzenegger, hija de Arnold Schwarzenegger.
La posverdad y el impacto de los algoritmos
El protagonista de Sin piedad planteó que en la era actual, ya no se trata de si algo es verdad o no, sino de si genera impacto. “La mayor parte de las historias que se cuentan, en esta era de la posverdad, son las más salaces, las más imperiosas, las que nos enojan”, manifestó Pratt.
Additionally, el actor hizo un mea culpa personal reconociendo ser “rápido para criticar a alguien” sin conocer el contexto completo. “Tomate tu tiempo antes de cancelar a alguien. Es probable un día te pase lo mismo a vos”, aconsejó.
Un thriller que cuestiona la inteligencia artificial en Sin piedad
Respecto al tratamiento de la inteligencia artificial en el film, Pratt expresó una postura cautelosa. “Creo que es importante ser crítico de la IA, y usar el pensamiento crítico cuando implementamos una protección de nuestra forma de ganarnos la vida”, sostuvo el actor.
Sin embargo, aclaró que el objetivo principal es el entretenimiento. “Este no es un tratado sobre IA, sino una película para pasar un buen rato”, indicó Pratt, quien destacó que lo atrajo del proyecto fue la oportunidad de trabajar un género dramático que nunca había explorado.
El estreno de Sin piedad en Argentina se produce en un momento donde los debates sobre inteligencia artificial y justicia cobran relevancia global, aunque las repercusiones locales de la película aún están por verse en las próximas semanas.
