Irán rechazó este domingo la posibilidad de renunciar al enriquecimiento de uranio, incluso ante la amenaza de un conflicto bélico con Estados Unidos. La declaración se produjo en medio de una creciente presión militar de Washington en la región del Golfo Pérsico, tras una primera ronda de conversaciones celebradas el viernes en Omán entre ambas naciones.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, reafirmó desde Teherán la postura firme de su gobierno respecto al programa nuclear. Adicionalmente, el gobierno iraní informó sobre la condena a seis años de prisión de la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, según declaró su abogado Mostafa Nili.
El programa nuclear de Irán en el centro del conflicto
El enriquecimiento de uranio representa para Irán un derecho soberano vinculado al desarrollo de energía nuclear con fines civiles, según explicó Araqchi. “Nadie tiene derecho a dictar nuestro comportamiento”, declaró el canciller iraní al defender la continuidad del programa nuclear del país.
Sin embargo, Estados Unidos demanda un acuerdo más amplio que incluya la limitación de las capacidades balísticas de Irán y el cese de su apoyo a grupos armados hostiles a Israel. Washington desplegó una importante fuerza militar en el Golfo, incluyendo el portaaviones USS Abraham Lincoln, como demostración de su presión sobre Teherán.
Araqchi minimizó la amenaza del despliegue militar estadounidense. “Su despliegue militar en la región no nos asusta”, afirmó el funcionario iraní en relación al portaaviones y otros recursos militares desplegados por Washington en aguas del Golfo.
Posibles medidas de confianza y dudas sobre las negociaciones
A pesar de su postura firme sobre el enriquecimiento de uranio, el ministro iraní indicó que Teherán podría considerar “una serie de medidas de confianza respecto al programa nuclear”. No obstante, estas medidas estarían condicionadas al levantamiento de las sanciones internacionales que afectan severamente la economía iraní.
En contraste, Araqchi expresó posteriormente dudas sobre la “seriedad” de Estados Unidos para “entablar negociaciones reales”. El canciller advirtió que Irán evaluará el conjunto de señales recibidas antes de decidir sobre la continuación de las conversaciones bilaterales.
Mientras tanto, la administración Trump mantiene su presión militar cerca de Irán y ha amenazado con atacar el país. Estas amenazas se intensificaron tras la represión de protestas que sacudieron a la nación persa y que, según reportes, dejaron miles de víctimas.
Condena a activista y Premio Nobel de la Paz
Paralelamente a las tensiones por el programa nuclear, un tribunal iraní condenó a Narges Mohammadi a seis años de prisión “por asociación y colusión para cometer delitos”, informó su abogado. La sentencia incluye además una prohibición de salida del país durante dos años.
Adicionalmente, Mohammadi recibió una condena de un año y medio de prisión por actividades de propaganda. También fue sentenciada a dos años de exilio en la ciudad de Josf, ubicada en la provincia oriental de Jorasán del Sur, agregó el letrado.
El abogado Nili expresó su esperanza de que, debido a los problemas de salud de su defendida, pueda obtener libertad bajo fianza temporalmente para recibir tratamiento médico. Según la legislación iraní, las penas de prisión se cumplen simultáneamente, lo que significa que Mohammadi cumpliría seis años en total.
Durante los últimos veinticinco años, Mohammadi ha sido juzgada y encarcelada repetidamente por su campaña contra la pena capital en Irán y el código de vestimenta obligatorio para las mujeres. El veredicto emitido no es definitivo y podría ser apelado ante instancias superiores.
Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos continuarían en los próximos días, aunque las autoridades no han confirmado fechas específicas para nuevas rondas de negociación. La posibilidad de alcanzar un acuerdo permanece incierta ante las marcadas diferencias entre ambas posiciones.

