La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, se encamina a lograr una victoria contundente en las elecciones anticipadas celebradas este domingo, según las proyecciones difundidas por medios japoneses. Los primeros sondeos indican que la coalición del Partido Liberal Democrático (PLD) podría obtener alrededor de 300 de los 465 escaños en disputa, recuperando la mayoría absoluta sin necesidad de su aliado tradicional, el Partido de la Innovación.
De confirmarse estos resultados, el PLD pasaría de tener 198 escaños a alcanzar su mejor desempeño desde 2017, cuando la formación estuvo dirigida por Shinzo Abe, mentor de Takaichi y asesinado en 2022. Los resultados oficiales se conocerán el lunes, después de una jornada electoral marcada por una inusual nevada en la capital Tokio y otras regiones del país.
Victoria electoral fortalecería la agenda ultraconservadora
Esta victoria electoral le permitiría a Takaichi avanzar en su agenda ultraconservadora, respaldada por el presidente estadounidense Donald Trump. El mandatario norteamericano declaró dos días antes de las elecciones que la líder japonesa demostró ser “sólida” y “sabia”, brindándole un espaldarazo internacional en un momento clave.
Takaichi forma parte del ala ultraconservadora del PLD y se declara admiradora de Margaret Thatcher. Además, es partidaria de aplicar una línea dura en materia de inmigración, una postura que ha generado tanto respaldo como controversia en el archipiélago asiático.
Mercados reaccionan ante las proyecciones
Los primeros reportes de resultados generaron reacciones inmediatas en los mercados financieros, asustando a los inversores y disparando los rendimientos de los bonos del Estado japonés. Ante esta situación, Takaichi se apresuró a comprometer este domingo la aplicación de una política fiscal responsable.
“Hemos insistido constantemente en la importancia de una política fiscal responsable y proactiva”, declaró la primera ministra en televisión, según reportes de medios locales. La mandataria afirmó que quiere “construir una economía fuerte y resiliente” para enfrentar los desafíos que afronta la segunda economía de Asia.
Takaichi asumió el cargo en octubre pasado tras la dimisión de su predecesor y desde entonces logró encantar a nuevos votantes, incluidos los jóvenes. Sin embargo, enfrenta el desafío de mejorar el desempeño económico japonés, un factor que implicó la salida de sus dos antecesores en el cargo.
Campaña relámpago tras disolución parlamentaria
El 19 de enero, la primera ministra anunció la disolución de la Cámara Baja del Parlamento, lo que desencadenó una campaña relámpago de apenas 16 días. Esta estrategia política buscó capitalizar el momento favorable que atravesaba el PLD en las encuestas de intención de voto.
Adicionalmente, la convocatoria anticipada pretendió consolidar el liderazgo de Takaichi dentro del partido que domina la política japonesa desde hace décadas. El respaldo de Trump también representó un elemento diferenciador en una campaña marcada por las tensiones geopolíticas regionales.
Takaichi se convirtió en la primera mujer en gobernar Japón, rompiendo una barrera histórica en una sociedad tradicionalmente conservadora. No obstante, su verdadero desafío comenzará una vez confirmados los resultados oficiales, cuando deba implementar políticas concretas para revitalizar la economía japonesa.
Las autoridades esperan publicar los resultados oficiales y definitivos de estas elecciones anticipadas durante la jornada del lunes. Posteriormente, Takaichi deberá conformar su gabinete y presentar sus primeras medidas económicas ante un Parlamento renovado y con una mayoría absoluta del PLD, según indican las proyecciones.

