El sur de España enfrenta una crisis meteorológica sin precedentes tras la llegada de lluvias torrenciales que dejaron al menos un muerto y más de 11.000 evacuados en la región de Andalucía. Las autoridades confirmaron que la emergencia se extendió por varias provincias, donde rige una alerta de peligro extraordinario debido a inundaciones repentinas, vientos intensos y cortes generalizados de servicios. La borrasca Leonardo fue la responsable de este episodio extremo que mantiene en vilo a miles de personas.
En apenas 24 horas, algunas zonas de Andalucía registraron hasta 550 milímetros de precipitaciones, un volumen excepcional incluso para áreas acostumbradas a temporales severos. La localidad serrana de Grazalema, con cerca de 1.800 habitantes, debió ser evacuada por completo ante el desborde de ríos y la saturación del terreno. Según autoridades regionales, se trata de “una situación que no se conocía en muchísimo tiempo”.
Impacto de las lluvias torrenciales en el sur de España
El fenómeno meteorológico estuvo asociado a un sistema de baja presión que descargó lluvias intensas y persistentes durante varias horas consecutivas. Los efectos fueron devastadores: desbordes de ríos, derrumbes, caída de muros y escenas inusuales como agua brotando de tomacorrientes en viviendas completamente anegadas. Las áreas costeras, las sierras y el entorno del Estrecho de Gibraltar recibieron el impacto de manera simultánea.
Desde Cádiz, el periodista Francisco Márquez relató que la región había sufrido varios días consecutivos de lluvias desde fines de enero, con apenas una breve tregua de algunas horas. “Llevamos una sucesión de borrascas que han ido saturando los suelos. El problema es que ya no absorben más agua”, explicó el comunicador sobre la gravedad de la situación.
Consecuencias y respuesta de emergencia
La emergencia provocada por las lluvias torrenciales generó el colapso de la infraestructura en múltiples localidades andaluzas. Rutas cortadas, servicio ferroviario suspendido, puertos cerrados y escuelas sin clases forman parte del cuadro actual, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj para asistir a los damnificados. La coordinación entre organismos fue fundamental para enfrentar la crisis.
La Junta de Andalucía desplegó a la Unidad Militar de Emergencias en los municipios más castigados por el temporal. Además, la Guardia Civil y los servicios sanitarios reforzaron su presencia en las zonas afectadas. Según el gobierno regional, “se actuó en tiempo récord” para minimizar los daños y proteger a la población vulnerable.
Nuevas amenazas meteorológicas
Sin embargo, la situación podría empeorar en las próximas horas según alertaron los servicios meteorológicos españoles. Una nueva borrasca llamada Marta ingresaría por el Golfo de Cádiz y volvería a activar alertas amarillas y naranjas en varias provincias de Andalucía. La Agencia Estatal de Meteorología, Aemet, mantiene la vigilancia ante el peligro extraordinario por lluvias intensas y ráfagas de viento que podrían agravar el panorama.
Ante este escenario crítico, el presidente andaluz Juan Manuel Moreno pidió extremar los cuidados y evitar desplazamientos innecesarios en toda la región. El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, también replicó este mensaje y solicitó a la población mantenerse alejada de ríos, arroyos y zonas inundables durante las próximas jornadas.
Las autoridades españolas continuarán monitoreando la evolución de la borrasca Marta en las próximas horas para evaluar si será necesario ampliar las evacuaciones o reforzar las medidas de protección civil. La situación permanece inestable mientras persiste la amenaza de nuevas precipitaciones intensas en el sur de España.
