El padre de Agostina Páez, la abogada argentina acusada de injuria racial en Brasil, expresó su alivio tras la revocación de la prisión preventiva de su hija por parte de la Justicia de Río de Janeiro. Mariano Páez describió la experiencia como “una pesadilla” en declaraciones al programa Telenoche, luego de que la letrada de 29 años estuviera detenida brevemente en una comisaría de esa ciudad. La acusación de injuria racial contra Agostina Páez surgió tras un episodio ocurrido el 14 de enero en un bar de Ipanema, donde habría realizado gestos racistas contra empleados del establecimiento.
El conflicto se originó durante una salida con amigas cuando se produjo un malentendido con la cuenta del consumo, según relató Mariano Páez. La letrada quedó imputada formalmente después de presentarse voluntariamente ante las autoridades para realizar una denuncia, momento en el cual se enteró de que ya existía una denuncia previa en su contra por el mismo hecho.
Las condiciones que debe cumplir la abogada argentina acusada de racismo
Actualmente, la Justicia brasileña impuso medidas cautelares que obligan a Páez a utilizar una tobillera electrónica y le prohíben abandonar el estado de Río de Janeiro. La abogada permanecerá alojada en un departamento ubicado dentro de un barrio privado de la ciudad, con acceso a supermercado y gimnasio. Estas restricciones fueron establecidas mientras continúa la investigación del caso de injuria racial.
Mariano Páez reconoció que no está de acuerdo con las señas que realizó su hija, pero enfatizó que “hubo una reacción y una contra reacción” en el incidente. Además, remarcó que los empleados del bar también le hicieron gestos obscenos a Agostina durante el altercado. El padre describió el episodio como extremadamente violento por ambas partes involucradas.
Momentos de angustia para la familia de la letrada detenida
El hombre compartió los momentos de extrema angustia que vivió tras conocer la detención de su hija. “Yo estaba muy asustado cuando ella me llamó y me dijo que la habían detenido”, recordó Mariano Páez. La situación se agravó cuando la imputada denunció que un grupo de personas ingresó por la fuerza a su departamento, lo que la hizo entrar en pánico.
Según el relato del padre, Agostina le expresó su temor diciendo: “Papá, me van a matar, me andan buscando”. La abogada también manifestó su miedo ante la posibilidad de ir a prisión, diciéndole que no soportaría ni un día encerrada. Mariano confesó que temió por la vida de su hija y no podía dormir debido a la tensión extrema de esos días.
La polémica campaña publicitaria con imágenes de Agostina Páez
El caso tomó mayor dimensión mediática cuando la Policía Civil de Río de Janeiro utilizó imágenes de la abogada argentina para realizar una campaña contra el racismo. Mariano Páez cuestionó fuertemente esta exposición pública, señalando que “no puede haber tanto exceso de hacer una campaña publicitaria con la cara de ella”. El padre enfatizó que su hija no quiere salir a ningún lado debido al escándalo generado.
Tras la decisión judicial que le otorgó libertad ambulatoria a su hija, el hombre indicó que logró comunicarse con ella. “Me habló hace rato por teléfono y me dijo que me quede tranquilo. Después me mandó un mensaje y me dijo que todo salió bien”, relató. Mariano Páez describió a Agostina como una chica muy tranquila, poco habladora, una abogada joven con poca experiencia que también trabaja como influencer.
Las implicancias legales del delito de injuria racial
En Brasil, el delito de injuria racial contempla penas de dos a cinco años de prisión, una legislación más severa que en otros países de la región. La fiscalía brasileña había solicitado inicialmente la prisión preventiva argumentando posible intimidación a testigos y riesgo de fuga. Sin embargo, la Justicia finalmente optó por imponer medidas cautelares mientras avanza la investigación del caso.
El padre de la imputada confirmó que este sábado por la mañana viajará a Brasil para acompañar a Agostina durante este difícil proceso. Mariano Páez planea quedarse entre una y dos semanas para estar junto a su hija mientras se desarrolla la causa judicial que enfrenta por el episodio de presunto racismo en el bar de Ipanema.
