El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló millones de archivos sobre Jeffrey Epstein que exponen cómo el delincuente sexual usaba regalos de lujo para cultivar relaciones con personalidades influyentes. Los documentos incluyen cientos de referencias a marcas de alta gama y correos electrónicos que detallan compras de artículos costosos para figuras como Noam Chomsky, Woody Allen y Stephen Bannon. Según los registros, Epstein mostró una atención meticulosa al detalle en cuestiones de moda y estilo.
Los archivos sobre Jeffrey Epstein documentan transacciones que van desde un bolso Goyard para la publicista Peggy Siegal hasta relojes Rolex para destinatarios cuyos nombres fueron censurados. Epstein, quien murió por suicidio bajo custodia federal en 2019, utilizaba estos obsequios como herramientas para ganar influencia y mantener vínculos con su círculo de contactos adinerados.
Regalos de lujo como estrategia de influencia
Los correos electrónicos revelados muestran que Jeffrey Epstein empleaba una estrategia sistemática de obsequios personalizados. En agosto de 2017, ordenó la compra de un bolso tote negro de Prada valorado en 1790 dólares para su publicista Masha Drokova, aprobando personalmente el modelo con la palabra “perfecto”. Un año después, destinó 9858 dólares para adquirir 31 calzoncillos y 31 camisas de la marca suiza Zimmerli como regalo de cumpleaños para Woody Allen.
Sin embargo, no todos los regalos resultaban extravagantes. En junio de 2016, Epstein sugirió comprar sudaderas personalizadas para varias personas, incluyendo a Valeria Chomsky, esposa del lingüista. En marzo de 2018, encargó cuatro sudaderas talla extra grande para Stephen Bannon, según los documentos oficiales.
Las respuestas de los destinatarios
Los archivos sobre Jeffrey Epstein incluyen notas de agradecimiento que evidencian cómo sus contactos valoraban estos gestos. Faith Kates, cofundadora de la agencia Next, escribió: “Acabo de llegar a casa después de cenar y me encontré una preciosa cartera de Prada”, agregando que agradecía “sobre todo, por ser mi amigo”. Kathryn Ruemmler, directora jurídica de Goldman Sachs, expresó en enero de 2019: “Hoy el tío Jeffrey me dejó completamente equipada”.
No obstante, algunos destinatarios mostraron reservas. Soon-Yi Previn, esposa de Woody Allen, agradeció las sudaderas en 2016 pero solicitó que futuras prendas no tuvieran iniciales bordadas “para poder regalarlas sin que nadie sospeche”. El autor Michael Wolff respondió escuetamente: “Los zapatos son muy bonitos. gracias”.
Códigos de la alta sociedad
Los documentos revelan que Jeffrey Epstein había desarrollado un conocimiento sofisticado de los códigos de la élite estadounidense. En enero de 2018, aconsejó a Bannon que “las camisas blancas te quedan mejor que las azules”, aunque el destinatario respondió que llevaba 20 años sin usar camisas blancas. En 2009, reprendió a un contacto no identificado por llevar “una camiseta y unos jeans repugnantes” en una cena formal.
Adicionalmente, los correos muestran que Epstein supervisaba las citas de belleza en el salón Frederic Fekkai del Upper East Side. En mayo de 2018, su asistente Lesley Groff notificó que todas las solicitudes de servicios en ese establecimiento debían ser aprobadas personalmente por Epstein.
Preferencia por el lujo discreto
Las marcas mencionadas en los archivos corresponden mayoritariamente a la categoría del “lujo silencioso”. Jeffrey Epstein favorecía artículos de cachemira, sudaderas de algodón premium y mocasines sin cordones antes que prendas llamativas. Durante la temporada navideña de 2018, compró Apple Watches como obsequios, y los destinatarios preferían modelos con correa de Hermès cuando se les ofrecía la opción.
Esta preferencia por la elegancia discreta reflejaba su estrategia para demostrar que había asimilado los códigos necesarios para ascender en círculos adinerados. Según indican los registros, Epstein evitaba colores vistosos en accesorios, reservando el lujo ostentoso únicamente para diamantes y relojes de alta gama.
Los archivos demuestran que varias personalidades mantuvieron contacto estrecho con Jeffrey Epstein incluso después de que cumpliera condena por cargos de prostitución y quedara registrado como delincuente sexual a principios de la década de 2010. Las autoridades continúan revisando la documentación para determinar el alcance completo de estas relaciones, aunque no se ha especificado si habrá investigaciones adicionales.

