Una joven británica reveló el dramático impacto que sufrió tras padecer quemaduras de tercer grado en gran parte de su cuerpo debido al uso de un shampoo antipiojos inflamable. El incidente ocurrió hace una década, cuando Aleema tenía apenas 12 años, y le provocó secuelas permanentes que incluyen la pérdida de siete dedos y un largo proceso de rehabilitación que continúa hasta hoy.
El trágico accidente tuvo lugar en Yorkshire, Inglaterra, durante la Navidad de 2016. Según relató la víctima, su madre le aplicó el producto para eliminar piojos sin saber que contenía componentes altamente inflamables, lo que desencadenó una serie de eventos que cambiarían su vida para siempre.
Cómo ocurrió el accidente con el shampoo antipiojos
Minutos después de aplicarse el tratamiento, Aleema se dirigió a la cocina para desechar el envase. Al pasar cerca de una hornalla encendida, su cabello prendió fuego instantáneamente y las llamas se propagaron rápidamente hacia el cuero cabelludo y el resto de su cuerpo.
La joven recordó que inicialmente no comprendía lo que estaba sucediendo. “Mi madre empezó a gritar, yo no entendía qué estaba pasando. Al principio no sentí dolor porque era mi pelo el que estaba en llamas”, indicó. Sin embargo, cuando las llamas alcanzaron su cuero cabelludo, el dolor se volvió insoportable.
Aleema perdió el conocimiento durante aproximadamente 30 segundos debido a la intensidad del dolor. Fue su hermana quien logró extinguir el fuego utilizando la campera de un repartidor que pasaba casualmente por el lugar en ese momento.
Consecuencias médicas y proceso de recuperación
La adolescente fue trasladada de urgencia a un hospital donde quedó internada en terapia intensiva con quemaduras de tercer grado en la mitad de su cuerpo. Permaneció en coma durante aproximadamente 60 días y, al despertar, continuó hospitalizada nueve meses más.
Además, tuvo que enfrentar el difícil momento de verse al espejo por primera vez. “Mis padres me pidieron que no me mirara al espejo porque estaba muy diferente. Me ayudaron a prepararme y, cuando finalmente me vi, ya había imaginado lo peor”, relató la joven.
Las secuelas del accidente con el shampoo antipiojos fueron devastadoras. Aleema tuvo que aprender nuevamente a caminar, hablar y alimentarse, como si fuera un bebé. A lo largo de los años, se sometió a numerosas cirugías reconstructivas que resultaron en la pérdida de siete dedos.
Tratamientos actuales y transformación personal
Actualmente, con 21 años, Aleema continúa sometiéndose a cirugías para realizarse injertos de piel. En una intervención reciente, los médicos utilizaron piel de su ingle para reconstruir parte de sus orejas, lo que le permitirá usar aros, según indicaron fuentes médicas.
A pesar de las adversidades, la joven británica decidió convertir su experiencia traumática en una oportunidad para ayudar a otros. Está estudiando en la universidad para convertirse en consejera, con el objetivo de acompañar a personas que hayan atravesado situaciones similares.
Su historia pone de manifiesto la importancia de leer cuidadosamente las advertencias de seguridad en productos de higiene personal. Muchos shampoos antipiojos contienen alcohol u otros componentes inflamables que requieren precauciones especiales durante su aplicación.
Aleema continuará con su tratamiento médico en los próximos meses, aunque las autoridades sanitarias no han confirmado cuántas cirugías adicionales podría necesitar. Su proceso de recuperación física y emocional sigue en curso mientras avanza en su carrera universitaria.

