El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, admitió este jueves que la isla enfrenta un desabastecimiento agudo de combustible y alertó sobre las graves consecuencias para la economía del país. Durante una comparecencia en cadena de radio y televisión, el mandatario cubano denunció una “campaña de calumnia, odio y guerra psicológica” ante la presión de Estados Unidos, aunque manifestó la disposición de su gobierno al diálogo con la administración de Donald Trump.
Díaz-Canel especificó que Cuba está dispuesta a un diálogo “sobre cualquier tema”, pero sin presiones ni precondicionamientos, según informaron medios estatales de la isla. El gobernante agregó que ese diálogo deberá darse “desde una posición de iguales, en una posición de respeto a la soberanía, a la independencia, a la autodeterminación” y sin injerencia en los asuntos internos del país caribeño.
Cuba enfrenta un desabastecimiento agudo de combustible sin precedentes
El presidente cubano reveló que su gobierno se reunió para preparar un plan ante el desabastecimiento agudo de combustible que afecta a la isla. Admitió que no entra combustible al país desde diciembre pasado, tras el cese de los envíos de petróleo venezolano después de lo que el régimen cubano denomina “los sucesos del 3 de enero”, en referencia a la captura del presidente Nicolás Maduro.
Cuba, sometida desde 1962 a un embargo estadounidense, dependía históricamente del petróleo de Venezuela. Sin embargo, el corte de estos suministros ha agravado dramáticamente la crisis energética en la isla, según señaló el mandatario durante su inusual comparecencia pública.
Díaz-Canel aseguró que el bloqueo petrolero tendrá consecuencias serias en múltiples sectores. “Es asfixiarnos completamente”, agregó el presidente al describir la situación actual de la nación caribeña.
Medidas de emergencia inspiradas en el Período Especial
El gobernante resaltó que el “bloqueo energético” afectará la transportación de alimentos, la producción agrícola, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, escuelas y el turismo. Ante este escenario, el gobierno adoptó medidas de emergencia que retoman las “indicaciones” del expresidente Fidel Castro durante el llamado Período Especial de los años 90.
Díaz-Canel retomó el concepto de la “opción cero”, el plan de supervivencia planteado en los años 90 ante el escenario de cero petróleo. Ese plan implicaba un racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, entre otras medidas drásticas.
Adicionalmente, el mandatario cubano reconoció que la isla paralizó parte de su producción energética por la presión estadounidense. El país últimamente no pudo contar con ninguno de sus parques de generación distribuida, con una potencia instalada total de alrededor de 1.300 megavatios.
Crisis humanitaria y económica en la isla
La isla sufre apagones diarios y masivos por la escasez de combustible, además de una grave crisis económica y sanitaria derivada de una epidemia de chikunguña. La ONU advirtió recientemente que Cuba puede sufrir un colapso humanitario si no recibe petróleo en el corto plazo.
Sin embargo, Díaz-Canel rechazó la “teoría del colapso” de la isla y afirmó que “no hay estado fallido”. En contraste, sostuvo que Cuba es un estado que ha enfrentado “con mucha resistencia las máximas presiones para asfixiar la economía de la principal potencia del mundo”.
El presidente agregó que, debido a la “persecución energética y financiera”, es preciso que su gobierno y sus aliados hagan “un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente” para sortear las medidas estadounidenses. Además, anunció que Cuba inició un plan de preparación para la defensa ante la presión de Washington.
“No soy idealista, sé que vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles”, afirmó el mandatario durante la conferencia, en la que solo participaron medios estatales cubanos y algunos medios internacionales afines como Russia Today y la agencia china Xinhua.
Por ahora, las autoridades cubanas no han especificado el cronograma de implementación de las medidas de emergencia ni han confirmado si existe algún avance en las conversaciones diplomáticas con Estados Unidos.

