Una mujer de Denver, Estados Unidos, vivió una experiencia cercana a la muerte tras sufrir una grave complicación médica después de dar a luz a su segundo hijo. Hannah Mercado, de 32 años, estuvo clínicamente muerta durante un minuto mientras era operada de urgencia debido a una hemorragia posparto severa, según relató en una entrevista con The Sun.
El episodio ocurrió en 2021, pocas horas después de que Hannah diera a luz a Wells en un hospital de Denver. Si bien el parto había sido rápido y sin problemas aparentes, la mujer comenzó a experimentar calambres intensos y a expulsar coágulos de gran tamaño poco tiempo después del nacimiento.
Complicación posparto que desencadenó una cirugía de emergencia
Inicialmente, los médicos le indicaron que los síntomas eran habituales en el posparto. Sin embargo, con el paso de las horas, el equipo médico descubrió que la placenta había quedado retenida en el útero, una condición que puede provocar hemorragias severas y poner en riesgo la vida de la madre.
Ante este diagnóstico, los profesionales decidieron intervenirla quirúrgicamente de urgencia. Durante la operación, Hannah comenzó a sufrir una pérdida de sangre incontrolable. “Había sangre por todos lados. Salió de mí un coágulo del tamaño de una piña”, recordó la mujer en declaraciones a medios británicos.
La situación se volvió crítica en cuestión de minutos. Más de 20 médicos trabajaban a su alrededor cuando Hannah perdió el conocimiento y su corazón dejó de latir durante aproximadamente un minuto, según su propio testimonio.
Qué vio durante su experiencia cercana a la muerte
Durante ese lapso en el que estuvo clínicamente muerta, Hannah aseguró haber tenido una experiencia fuera del cuerpo. La joven relató que sintió que flotaba sobre sí misma y que era consciente de que había fallecido. “Vi una luz blanca muy brillante y sentí una paz absoluta”, contó.
Además, Hannah afirmó que podía observar desde arriba al equipo médico que trabajaba para salvarle la vida. “No podía verme porque había mucha gente alrededor, pero miraba hacia abajo y veía a todos trabajando en mí. Pensé que jamás volvería a ver a mis hijos, y ese fue mi último pensamiento antes de ver la luz”, explicó.
La mujer sostuvo que en ese momento no sintió miedo alguno. “Fue cuando supe que estaba muerta. Me sentí en paz”, describió. No obstante, de manera repentina, sintió un fuerte impacto y recuperó la conciencia. “Entré en pánico, no entendía qué había pasado”, agregó.
Recuperación tras perder la mitad de su sangre
Tras ser reanimada exitosamente, Hannah recibió dos transfusiones de sangre, ya que había perdido cerca de la mitad de su volumen sanguíneo durante la complicación posparto. A pesar de la gravedad del cuadro médico que atravesó, la joven logró recuperarse por completo en los días posteriores.
Con el paso del tiempo, Hannah aseguró que la experiencia cercana a la muerte cambió radicalmente su forma de ver la vida y la muerte. “Ya no le tengo miedo a morir, esto me hizo sentir que hay algo más después”, sostuvo la madre de dos hijos.
Actualmente, Wells tiene cuatro años de edad, y su madre continúa compartiendo su historia para concientizar sobre las complicaciones posparto. Hannah asegura que aquel minuto en el que estuvo clínicamente muerta fue un antes y un después en su vida, según indicó en sus declaraciones públicas.

