Saif al Islam Khadafi, uno de los hijos más conocidos del exdictador libio Muamar Khadafi y considerado durante años su heredero político, fue asesinado este martes en el oeste de Libia por un comando armado que irrumpió en su residencia, según informaron fuentes cercanas a su entorno, su abogado y medios locales. El asesinato de Saif al Islam Khadafi ocurrió en las cercanías de la ciudad de Zintan, situada a unos 140 kilómetros al noroeste de Trípoli.
Abdullah Otham, asesor y jefe de su equipo político, confirmó el fallecimiento y precisó que cuatro hombres armados ingresaron a la vivienda de Khadafi, desactivaron los sistemas de alarma y vigilancia, y lo asesinaron. Según declaraciones del abogado francés de Khadafi, Marcel Ceccaldi, a la agencia AFP, el crimen se produjo alrededor de las 14.00 hora local en su casa de Zintan.
Comando armado ejecutó el ataque con precisión
El abogado Ceccaldi indicó que el ataque fue perpetrado por un comando de cuatro personas que actuaron con aparente planificación. Además, reveló que había hablado con su cliente unas tres semanas antes y que, días atrás, allegados a la víctima le habían advertido sobre problemas relacionados con su seguridad. “Por el momento no se sabe quiénes son los responsables”, señaló el letrado a medios internacionales.
Hasta el momento, las autoridades libias no han informado sobre detenidos ni se ha atribuido el ataque a ningún grupo armado específico. La Fiscalía libia anunció la conformación de una comisión especial que se trasladará al lugar del hecho para investigar las circunstancias del asesinato e interrogar a personas del entorno del fallecido, con el objetivo de esclarecer lo sucedido.
El heredero político de Muamar Khadafi
Nacido en 1972, Saif al Islam Khadafi era considerado el sucesor natural de su padre, quien gobernó Libia durante 42 años y fue derrocado y asesinado en 2011 tras el estallido de una revuelta popular en el marco de la llamada Primavera Árabe. Formado en el exterior, intentó proyectar durante años una imagen de dirigente moderado y reformista ante la comunidad internacional.
Sin embargo, su figura quedó fuertemente cuestionada cuando, en 2011, advirtió sobre un “baño de sangre” frente a las protestas opositoras que sacudían el régimen de su padre. Esta postura consolidó las acusaciones de crímenes de lesa humanidad en su contra y marcó el fin de su imagen reformista.
Orden de arresto internacional y condena a muerte
La Corte Penal Internacional emitió en 2011 una orden de arresto contra Saif al Islam por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos durante la represión de las manifestaciones. En 2015, un tribunal de Trípoli lo condenó a muerte en ausencia por el uso de la violencia contra los manifestantes, aunque la sentencia fue cuestionada por autoridades rivales y nunca llegó a ejecutarse.
Posteriormente, se benefició de una amnistía, mientras su paradero permaneció en gran medida desconocido durante años. En 2021, el hijo del exdictador intentó regresar a la escena política al presentar su candidatura para las elecciones presidenciales previstas para diciembre de ese año. No obstante, su postulación fue rechazada por las autoridades electorales y los comicios terminaron siendo suspendidos en medio de un persistente estancamiento político y de seguridad.
Libia sigue sumida en la inestabilidad
La muerte de Saif al Islam Khadafi vuelve a poner de relieve la fragilidad del escenario libio, marcado por divisiones internas, la presencia de múltiples milicias y la falta de una autoridad central plenamente consolidada. Más de una década después de la caída del régimen de Muamar Khadafi, el país norteafricano continúa enfrentando desafíos profundos en materia de seguridad y gobernabilidad.
La comisión especial de la Fiscalía libia deberá determinar en los próximos días quiénes fueron los autores materiales e intelectuales del asesinato, aunque las autoridades no han confirmado plazos específicos para la conclusión de la investigación.

