La nueva jefa de la misión diplomática de Estados Unidos para Venezuela, Laura Dogu, arribó este sábado a Caracas en un contexto marcado por profundos cambios en la relación bilateral, interrumpida desde 2019. Su llegada se produce tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y durante el gobierno interino de Delcy Rodríguez, quien ha adoptado un tono conciliador con Washington.
Según confirmaron fuentes diplomáticas, Dogu aterrizó cerca de las 15 horas (hora local) en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, sin acceso para la prensa. En una primera etapa, ejercerá como encargada de negocios mientras avanza la evaluación para reabrir formalmente la embajada estadounidense, cerrada hace seis años.
Plan de tres fases para la normalización diplomática
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, estableció un plan de tres fases para Venezuela que contempla una etapa inicial de estabilización, seguida de recuperación económica y, finalmente, transición democrática. La llegada de Laura Dogu forma parte de esta estrategia de reconstrucción de vínculos bilaterales que busca estabilizar el país sudamericano.
La diplomática estadounidense llega semanas después de una operación militar realizada el 3 de enero que culminó con la detención de Maduro. El exmandatario fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, junto con su esposa Cilia Flores, marcando un punto de inflexión en la historia política venezolana.
Histórico quiebre diplomático entre Caracas y Washington
El quiebre diplomático se produjo en 2019, cuando Estados Unidos desconoció la reelección de Maduro y respaldó un gobierno paralelo encabezado por Juan Guaidó. Durante el primer mandato de Donald Trump, Washington impuso un embargo petrolero y sanciones económicas, mientras otorgaba a la oposición acceso a activos venezolanos congelados en el exterior.
Tras la derrota electoral de Trump, Maduro se mantuvo en el poder y Guaidó terminó exiliado en Miami. La segunda reelección de Maduro en 2024 tampoco fue reconocida por Estados Unidos, con la oposición liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia denunciando fraude electoral.
Reapertura de la embajada estadounidense en Venezuela
Con el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025, la presión sobre Caracas se intensificó hasta desembocar en la captura del líder chavista. Desde entonces, Rodríguez adoptó un tono conciliador y mantiene contactos frecuentes con Rubio y Trump, quien la calificó públicamente como “formidable”.
El nuevo gobierno interino impulsó una reforma petrolera que abre la industria a la inversión privada y negocia la reanudación de los vuelos comerciales entre ambos países, suspendidos desde 2019. Estas medidas buscan facilitar la normalización de las relaciones diplomáticas y la eventual reapertura de la embajada estadounidense.
Amnistía general y reformas judiciales
En paralelo, la presidenta interina anunció este viernes una amnistía general que abarca los 27 años del chavismo en el poder y ordenó el cierre del Helicoide, denunciado durante años como centro de torturas. De acuerdo con la ONG Foro Penal, Venezuela registra más de 700 presos políticos, muchos de ellos recluidos en ese complejo.
Rodríguez dispuso reconvertir el Helicoide en un espacio social y cultural, una decisión celebrada por familiares de detenidos que se congregaron frente al edificio en Caracas. Además, el gobierno interino pidió avanzar hacia un “nuevo sistema de justicia” en respuesta a las denuncias de corrupción y parcialidad que pesan sobre el Poder Judicial venezolano.
Se espera que en las próximas semanas se concreten nuevas reuniones entre funcionarios estadounidenses y venezolanos para evaluar los avances del plan de estabilización. Autoridades no han confirmado una fecha específica para la reapertura formal de la embajada estadounidense en Caracas.

