Dos explosiones en Irán causaron cinco muertos y múltiples heridos en medio de la creciente tensión con Estados Unidos. Los incidentes ocurrieron en la ciudad de Bandar Abbás, en la costa del Golfo Pérsico, y en Ahvaz, al sur del país, según informaron medios estatales iraníes. Las autoridades locales negaron que se tratara de ataques coordinados y abrieron investigaciones para determinar las causas de las explosiones en Irán.
La primera explosión se registró en un edificio de ocho plantas en Bandar Abbás, provincia de Hormozgán. Según el director de Gestión de Crisis de la gobernación, Mehrdad Hasanzadeh, al menos una persona falleció y 14 resultaron heridas, según informó la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní. La deflagración destruyó dos pisos del edificio, así como varios vehículos y comercios en las inmediaciones.
La televisión estatal iraní mostró imágenes de la fachada del edificio completamente destrozada, con escombros dispersos alrededor de la zona afectada. Los equipos de emergencia trasladaron a los heridos a hospitales cercanos mientras continuaban las labores de búsqueda y rescate. El director general de gestión de crisis de Hormozgán confirmó que la causa del incidente permanece bajo investigación.
Segunda explosión deja cuatro víctimas fatales
Pocas horas después, una segunda explosión sacudió una vivienda en la ciudad de Ahvaz, ubicada en el sur de Irán. Según informó la agencia Mehr, cuatro personas perdieron la vida en este incidente. El cuerpo de bomberos trabajó intensamente para limpiar la zona y retirar escombros con el objetivo de localizar posibles víctimas atrapadas.
Las autoridades iraníes no establecieron inicialmente ninguna conexión entre ambas explosiones en Irán. Sin embargo, el momento de los hechos generó especulaciones en redes sociales y canales de Telegram sobre posibles ataques coordinados. Los medios estatales iraníes se apresuraron a desmentir rumores sobre el supuesto asesinato del contralmirante Alireza Tangsiri, comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria.
Negación oficial de ataques con drones
La agencia Tasnim calificó los rumores sobre ataques como “completamente falsos” y parte de una “operación psicológica antiiraní”. Adicionalmente, la Armada de la Guardia Revolucionaria emitió un comunicado oficial negando informaciones sobre ataques con drones contra sus bases en Hormozgán. Aseguraron que ningún edificio afiliado a la fuerza militar había sufrido daños estructurales.
Las explosiones ocurrieron en un contexto de máxima tensión entre Irán y Estados Unidos. Washington desplegó recientemente una decena de buques de guerra en Oriente Medio, en lo que representa una demostración de fuerza sin precedentes en la región. Desde el Despacho Oval, el presidente Donald Trump combinó amenazas de acciones militares con mensajes de negociación condicionada hacia Teherán.
Escalada de tensión regional
Trump aseguró que el gobierno iraní “quiere llegar a un acuerdo” para evitar una escalada militar, aunque evitó precisar los plazos establecidos. “Esperemos que logremos llegar a un acuerdo. Si es así, tanto mejor. Si no lo es, ya veremos qué ocurre”, sostuvo el mandatario estadounidense. Además, advirtió que el despliegue naval cerca de Irán es “incluso más grande” que el ordenado frente a Venezuela durante el operativo contra Nicolás Maduro.
Washington busca presionar a Teherán para que acepte limitar su programa nuclear y cese la represión contra manifestantes antigubernamentales. La presencia militar estadounidense en el Golfo Pérsico continúa incrementándose como parte de una estrategia de disuasión. En contraste, Irán advirtió previamente que “muchas” de las bases militares estadounidenses se encuentran al alcance de sus misiles.
Las autoridades iraníes no han confirmado cuándo concluirán las investigaciones sobre las causas de ambas explosiones. Mientras tanto, persiste la incertidumbre sobre si los incidentes responden a accidentes fortuitos o forman parte de la compleja situación de seguridad regional que atraviesa el país.
