El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su gobierno mantuvo un primer acercamiento con las autoridades cubanas, casi un mes después de la captura de Nicolás Maduro. En declaraciones a la prensa, el mandatario republicano afirmó que está hablando con los más altos responsables de Cuba y expresó su confianza en llegar a un acuerdo. Esta confirmación representa el primer contacto oficial entre ambos países en medio de las amenazas de Washington para asfixiar económicamente a la isla.
Se trata de la primera confirmación pública del inicio de un diálogo entre Estados Unidos y Cuba en el contexto de la presión económica ejercida por la Casa Blanca. Trump no brindó detalles específicos sobre el acercamiento con La Habana, aunque medios opositores cubanos afirman que el contacto se celebró en México. El mandatario estadounidense no precisó fechas ni nombres de los funcionarios involucrados en las conversaciones.
Contexto de las negociaciones con Cuba
El acercamiento se produce en un momento crítico para la isla, que enfrenta la peor crisis social y económica de su historia reciente. La Revolución cubana perdió a su principal aliado cuando Venezuela, bajo órdenes de Washington tras la captura de Maduro el 3 de enero, suspendió todos los envíos petroleros a Cuba. Esta situación dejó a la isla al borde del colapso energético, según reportan medios locales.
Mientras tanto, el gobierno cubano se refugia en su emblemático lema “Patria o Muerte, Venceremos”, creado por Fidel Castro al comienzo de la Revolución. En una nota oficial publicada durante el fin de semana, las autoridades de La Habana prometieron enfrentar “la nueva arremetida con firmeza, ecuanimidad y seguridad”. El gobierno de Miguel Díaz-Canel realizó además un nuevo ejercicio de defensa por cuarto fin de semana consecutivo.
La presión económica de Estados Unidos
Trump firmó el jueves una orden ejecutiva que permite a Estados Unidos imponer aranceles a países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba. El presidente estadounidense declaró que la situación con respecto a Cuba constituye “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional” de su país. Esta medida representa una escalada significativa en la estrategia de presión económica contra la isla.
Sin embargo, el gobierno cubano insistió en la necesidad de mantener un “diálogo serio” basado en el respeto de la soberanía. Según un comunicado oficial, Cuba tiene “una disposición histórica a sostener con el gobierno de Estados Unidos un diálogo serio, responsable, basado en el Derecho Internacional, en la igualdad soberana y en el respeto mutuo”. Las autoridades cubanas también advirtieron contra la injerencia en asuntos internos.
Rumores de negociaciones secretas
El periodista cubano exiliado Carlos Cabrera Pérez reveló que el general Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, habría mantenido conversaciones secretas en México con un enviado de la CIA. Según esta versión publicada en sitios del exilio cubano, no confirmada oficialmente, habrían alcanzado “un principio de acuerdo” para iniciar una transición que incluiría una amnistía para presos políticos.
Additionally, la información sugiere que el proceso de liberación de más de 800 presos cubanos comenzaría esta semana. El sitio opositor 14ymedio reveló que el tribunal municipal de Matanzas postergó sin fecha los juicios contra las disidentes Alina Bárbara y Jenny Pantoja, previstos para fines de enero. No obstante, estas informaciones no han sido verificadas por fuentes oficiales de La Habana ni Washington.
La crisis humanitaria en la isla
La situación en Cuba se agrava día a día con apagones masivos, escasez de combustible y falta de productos y servicios básicos. El descontento crece entre los cubanos que atraviesan un éxodo sin precedentes, solo aminorado por las políticas migratorias restrictivas del propio Trump. La Revolución enfrenta su momento más crítico desde su fundación hace 67 años, según analistas internacionales.
Trump afirmó que Cuba “no tiene por qué” atravesar una crisis humanitaria y manifestó su expectativa de que las autoridades cubanas “vendrán a nosotros y querrían hacer un trato”. El presidente estadounidense busca forzar una transición similar a la que está ocurriendo en Venezuela bajo el comando de la presidenta encargada Delcy Rodríguez. La estrategia apunta a debilitar económicamente al régimen cubano hasta lograr cambios políticos sustanciales.
Por su parte, el gobierno cubano busca mostrar firmeza pese al inicio de las negociaciones. En una nota publicada en la prensa oficial, las autoridades advirtieron que “se confunde el imperialismo cuando confía en que con la presión económica se va a doblegar la determinación de defender la soberanía nacional”. El texto también desafió a la comunidad internacional a definir “si prevalecerán la cordura, la solidaridad y el rechazo a la agresión”.
Las próximas semanas serán decisivas para conocer el alcance real de las negociaciones entre Estados Unidos y Cuba. Aunque Trump confirmó el contacto inicial, las autoridades cubanas aún no han emitido declaraciones oficiales sobre el contenido de las conversaciones ni los posibles términos de un eventual acuerdo.

