Laura Fernández, admiradora de Nayib Bukele y respaldada por Donald Trump, se convirtió en la presidenta electa de Costa Rica tras imponerse con el 48,51% de los votos en las elecciones generales celebradas este domingo. Con más del 88% de las juntas procesadas, la candidata del Partido del Pueblo Soberano (PPSO) logró una diferencia de 15 puntos sobre su principal competidor, Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional (PLN), quien admitió la derrota tras obtener el 33,32% de los sufragios.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue el primer mandatario en felicitar vía telefónica a Fernández. Según escribió en su cuenta de X, le deseó “el mayor de los éxitos” a la presidenta electa de Costa Rica. Además, el Tribunal Supremo Electoral informó que la participación en los comicios alcanzó el 69,39%, mientras que la abstención fue del 30,07%.
Un cambio profundo hacia la “tercera república”
En su discurso de victoria, Fernández anticipó un “cambio profundo e irreversible” para fundar “la tercera república” y prometió a la oposición que su gobierno será de “diálogo y conciliación”. En Costa Rica se conoce como segunda república los cambios políticos que surgieron después de la guerra civil de 1948, como la abolición del Ejército y la redacción de una nueva Constitución Política.
La presidenta electa, quien asumirá el cargo el 8 de mayo próximo, no detalló los cambios que quiere impulsar en la “tercera república”. Sin embargo, durante su campaña prometió reformar el Poder Judicial y otras instituciones del Estado. Además, líderes de su partido reconocieron que uno de los objetivos es reformar la Constitución Política para permitir la reelección consecutiva.
“El pueblo habló, la democracia decidió. Costa Rica ha votado y ha optado por la continuidad del cambio”, destacó Fernández desde una tarima ubicada en las afueras de un hotel de San José. Agregó que el cambio “solo busca rescatar y perfeccionar nuestras instituciones democráticas y devolverlas al pueblo soberano para crear mayor bienestar y prosperidad”.
Álvaro Ramos promete ser una oposición constructiva
El economista Álvaro Ramos, que resultó segundo en las elecciones presidenciales, prometió que será una “oposición constructiva”. Le deseó a Fernández que “Dios le dé mucha sabiduría para gobernar” y afirmó que la respaldarán cuando sus decisiones sean en bien del país. No obstante, advirtió que en democracia se vale discernir y criticar.
Ramos resaltó que la sociedad civil tiene que seguir fuerte y participativa. “No caigan en su espíritu de lucha, sigamos trabajando por resolver los problemas todos juntos”, afirmó. Ninguno de los restantes 18 aspirantes a la presidencia inscritos alcanzó el 5% de apoyo, de acuerdo a los datos del Tribunal Supremo Electoral.
Perfil de la presidenta electa de Costa Rica
La derechista, de 39 años y madre de una hija de 3, es especialista en políticas públicas y se define como “liberal en lo económico y conservadora en lo social”. Fue dos veces ministra del presidente saliente Rodrigo Chaves, primero en la cartera de Planificación y Política Económica y más recientemente como ministra de la Presidencia.
Fernández tiene una aceitada relación con Bukele y está alineada con la política de mano dura del presidente de El Salvador. Durante su campaña, prometió concluir una cárcel inspirada en la megaprisión para pandilleros de ese país, el polémico Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT). También se comprometió a imponer estados de excepción en algunos territorios para combatir el avance de los cárteles mexicanos y colombianos que pusieron al país en el mapa del narcotráfico regional.
Adicionalmente, la candidata oficialista cuenta con el respaldo de Donald Trump, aunque no de manera tan clara y contundente como el apoyo que el presidente estadounidense dio al mandatario hondureño, Nasry Asfura. Con los resultados del domingo, Fernández es la segunda mujer que gobernará Costa Rica, después del mandato de Laura Chinchilla, quien también ganó en primera ronda en 2010.
La presidenta electa asumirá el cargo el próximo 8 de mayo, cuando se espera que comience a implementar las reformas institucionales prometidas durante su campaña. Aún no se ha confirmado el alcance exacto de los cambios propuestos para establecer la “tercera república”.

