El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva que autoriza a Estados Unidos a imponer aranceles a los bienes procedentes de países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba. La medida se enmarca en una declaración de emergencia nacional, en la que Trump argumentó que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense, según informó la Casa Blanca.
La orden ejecutiva establece que se podrá aplicar un arancel adicional ad valorem a las importaciones de productos originarios de naciones que vendan o proporcionen directa o indirectamente cualquier tipo de petróleo a la isla. El monto específico de los aranceles no fue detallado en el documento. Cuba atraviesa actualmente una grave crisis energética, agravada por la escasez de combustible y apagones diarios que afectan a toda la población.
Razones detrás de los aranceles a Cuba
Según el texto difundido por la Casa Blanca, Washington acusa al gobierno cubano de alinearse y apoyar a países, organizaciones terroristas internacionales y actores hostiles a Estados Unidos. Entre ellos menciona a Rusia, China, Irán, Hamas y Hezbollah. Ese respaldo, según la administración Trump, representa un riesgo directo para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
Además, la orden ejecutiva sostiene que Cuba desestabiliza la región mediante la inmigración y la violencia, al tiempo que propaga sus ideas, programas y prácticas comunistas. Estos argumentos refuerzan la declaración de emergencia nacional firmada por el mandatario y justifican la aplicación de los aranceles a países que comercien petróleo con La Habana.
Contexto de la crisis energética cubana
La isla produce apenas una tercera parte del crudo que necesita para su consumo interno, lo que profundiza su dependencia de proveedores externos. Venezuela había sido el principal suministrador de petróleo a Cuba durante los últimos 20 años, pero ese flujo se interrumpió tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y el control estadounidense del sector petrolero venezolano.
En ese contexto, México también había estado enviando combustible a la isla, aunque suspendió los cargamentos en los últimos días. Con el suministro venezolano cortado y la amenaza de nuevos aranceles a otros proveedores, la situación energética de Cuba se vuelve cada vez más delicada y compleja.
Trump ya había advertido en semanas previas que no habría más petróleo para Cuba sin un acuerdo con las autoridades de la isla. Esa presión se intensificó tras la captura de Maduro durante una incursión militar, cuando Washington asumió el control del sector petrolero venezolano y cerró esa fuente de suministro para La Habana.
Impacto regional y comercial
La medida contra países que vendan petróleo a Cuba se inscribe en una amplia estrategia de endurecimiento comercial y diplomático de Estados Unidos. En las últimas horas, esa política también alcanzó a Canadá, cuando Trump advirtió que los jets Bombardier y otras aeronaves fabricadas en ese país perderán su certificación para operar en territorio estadounidense.
El mandatario amenazó con imponer un arancel del 50% a los aviones canadienses vendidos en el mercado estadounidense, una advertencia que refuerza la línea de presión económica aplicada por Washington en distintos frentes de su política exterior. La decisión responde a la falta de certificación canadiense para aviones Gulfstream, de fabricación estadounidense.
Por el momento, las autoridades no han confirmado una fecha exacta para la implementación de los aranceles ni han especificado qué países podrían verse afectados por la medida. Se espera que la Casa Blanca detalle en los próximos días los montos y alcances específicos de la orden ejecutiva contra el comercio de petróleo con Cuba.

