La muerte de Alex Pretti, un enfermero estadounidense de 37 años abatido por agentes federales de inmigración, desató una nueva ola de protestas en Minneápolis y encendió un fuerte debate sobre las operaciones del ICE bajo la administración de Donald Trump. El incidente ocurrió el sábado y representa el segundo caso fatal en menos de un mes en la misma ciudad, agravando las tensiones entre autoridades federales y locales.
Pretti fue abatido durante un altercado con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Minneápolis. Según el jefe de policía Brian O’Hara, el enfermero residía en la ciudad, tenía permiso de porte de armas y carecía de antecedentes penales graves.
Barack Obama advirtió que valores fundamentales están bajo ataque
El expresidente Barack Obama emitió un comunicado conjunto con su esposa Michelle calificando la muerte de Pretti como una “tragedia desgarradora”. Obama advirtió que “muchos valores fundamentales de Estados Unidos están cada vez más bajo ataque” y criticó a funcionarios de Trump que “parecen empeñados en agravar la situación”.
En su declaración, Obama instó a los ciudadanos a “alzar la voz contra la injusticia, proteger nuestras libertades fundamentales y exigir responsabilidades” al gobierno. El pronunciamiento del expresidente sumó peso político a las críticas contra las operaciones federales de inmigración en Minneápolis.
Versiones contradictorias sobre el incidente fatal
La administración Trump afirmó que Pretti estaba armado y tenía intención de herir a los agentes federales. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, declaró en rueda de prensa que el enfermero “estaba allí para perpetuar la violencia”, mientras que el subjefe de gabinete Stephen Miller lo calificó de “asesino”.
Sin embargo, un análisis de video del incidente realizado por el medio de investigación Bellingcat contradice la versión oficial. Según este análisis, se observa a un agente alejarse con una pistola similar a la mostrada por el DHS como evidencia, momentos antes de los disparos.
Además, Bellingcat reportó que “se realizan al menos diez disparos en total”, la mayoría cuando “el hombre ya estaba tendido en el suelo sin moverse”. Esta discrepancia entre las versiones oficiales y las evidencias visuales intensificó las críticas contra las operaciones del ICE.
Los padres de Pretti rechazaron categóricamente las acusaciones gubernamentales, denunciando “mentiras repugnantes” sobre su hijo. Describieron al enfermero como “un alma bondadosa” que “quería cambiar el mundo” y afirmaron que “estaba claramente desarmado cuando fue atacado por los agentes cobardes y asesinos del ICE”.
Protestas masivas en Minneápolis y otras ciudades
Cientos de manifestantes se concentraron el sábado por la noche en un parque de Minneápolis pese al frío extremo. También se registraron concentraciones de protesta y homenajes a Pretti en diversas ciudades estadounidenses, desde Nueva York hasta Los Ángeles, reflejando la dimensión nacional de la controversia.
La tensión en Minneápolis ya venía escalando desde el 7 de enero, cuando Renee Good, también estadounidense de 37 años, fue abatida por disparos de un agente del ICE. Los dos casos fatales en menos de un mes transformaron a la ciudad en epicentro de las críticas contra la política migratoria federal.
El caso se complicó esta semana con la detención del martes de Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, cuando llegaban a su casa. Este incidente reavivó la indignación pública en Minnesota contra las operaciones de inmigración.
Enfrentamiento político entre autoridades federales y locales
El gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, exigió que la investigación esté supervisada por autoridades locales y no federales. “No se puede confiar en el gobierno federal”, afirmó Walz, acusando al ICE de sembrar “el caos y la violencia” en Minneápolis.
En contraste, Trump denunció en su red Truth Social que “el alcalde y el gobernador están incitando a la insurrección con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante”. El presidente pidió dejar que la policía de inmigración “haga su trabajo” sin interferencias locales.
El alcalde de Minneápolis, Jacob Frey, instó a Trump a poner fin a las operaciones del ICE en su ciudad y restablecer “la paz”. Mientras tanto, políticos demócratas amenazaron con bloquear la financiación del gobierno federal, que enfrenta el riesgo de una nueva parálisis a finales de mes.
Algunos legisladores republicanos también expresaron preocupación. El senador de Luisiana Bill Cassidy pidió una investigación conjunta, local y federal, afirmando que “la credibilidad del ICE y del DHS está en juego”. Las autoridades aún no han confirmado si permitirán supervisión local del caso ni cuándo concluirá la investigación sobre la muerte de Pretti.

