Donald Trump anunció esta semana que alcanzó un acuerdo marco con la OTAN sobre Groenlandia, según declaró tras su reunión con el secretario general de la alianza atlántica, Mark Rutte. El presidente estadounidense aseguró que “tenemos todo lo que queríamos” respecto al futuro de Groenlandia y la región ártica, aunque ni Dinamarca ni el territorio autónomo han confirmado los detalles de este supuesto pacto.
El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, reconoció públicamente que desconoce el contenido exacto del acuerdo sobre su país. Las negociaciones están en marcha sin la participación directa de las autoridades locales de la isla, generando incertidumbre sobre qué concesiones podrían entregarse a Estados Unidos en materia de soberanía y recursos naturales.
El acuerdo sobre Groenlandia incluye presencia militar y recursos estratégicos
Según informó la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, las conversaciones se desarrollan en dos ejes principales. El primero se centra en la OTAN y busca aumentar la presencia militar estadounidense en el territorio ártico, mientras que el segundo aborda las relaciones bilaterales entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos.
Una fuente de la alianza atlántica citada por AFP indicó que existe consenso generalizado sobre el incremento del despliegue militar en la región. En este contexto, Trump busca instalar el sistema de defensa antimisiles denominado “Cúpula Dorada”, que interceptaría proyectiles que sobrevuelan Groenlandia desde Rusia o China.
Adicionalmente, las partes renegociarán el acuerdo de defensa de 1951 que permite a Washington desplegar tropas en la isla sin límite numérico. Estados Unidos ya mantiene la Base Pituffik, utilizada para vigilancia espacial y alerta temprana de misiles en el Ártico.
Minerales raros y rutas marítimas en el centro de las negociaciones
Federico Castiglione, investigador del think tank italiano Istituto Affari Internazionali, señaló que el acuerdo parece otorgar a Trump concesiones que van más allá del aspecto militar. “Se necesita ver si estas concesiones sobre minerales raros o de rutas comerciales le van a dar a Trump exactamente lo que quiere”, afirmó el analista.
El deshielo provocado por el cambio climático ha abierto nuevas rutas marítimas en el extremo norte de Groenlandia. Estas vías directas hacia el Atlántico representan un interés estratégico para Washington, que teme que puedan ser controladas por adversarios geopolíticos como Rusia o China.
Sin embargo, el control de los minerales raros presentes en la isla también forma parte de las prioridades estadounidenses. Para Castiglione, “si este partido es ganado por Estados Unidos, será desastroso para la Unión Europea”, dado que el bloque europeo tiene interés en la zona norte de Groenlandia, rica en estos recursos estratégicos.
La posición paradójica de Groenlandia ante la Unión Europea
El caso de Groenlandia presenta una rareza jurídica en su relación con la Unión Europea. El territorio no forma parte del bloque comunitario sino que está asociado al pacto, por lo que allí no se aplica la legislación europea, aunque los groenlandeses mantienen la ciudadanía de la UE.
Fuentes citadas por medios estadounidenses indican que entre las opciones que se barajan está la cesión de una porción del territorio groenlandés a Estados Unidos. Esta alternativa sería similar al caso de la Base de Guantánamo en Cuba, cedida a perpetuidad en 1903, o al modelo británico en Chipre vigente desde los años 60.
No obstante, la fuente citada por AFP aseguró que la posibilidad de colocar las bases estadounidenses bajo soberanía de Washington no fue abordada durante la reunión con Rutte. La OTAN y Dinamarca han dejado claro que no están dispuestos a entregarle la soberanía completa de la isla al gobierno estadounidense.
La estrategia negociadora de Trump y sus implicancias
La táctica empleada por Trump refleja su estrategia empresarial expuesta en su libro “El arte de la negociación”. Según este enfoque, la presión por alcanzar objetivos inicialmente desmesurados debe llevarse al máximo para luego obtener lo realmente buscado, dejando a la contraparte con la impresión de haber salido victoriosa.
Alex Gray, exjefe de Gabinete del Consejo de Seguridad Nacional durante el primer gobierno de Trump, expresó una preocupación adicional sobre Groenlandia. Según advirtió al sitio Político, existe el riesgo de que los residentes del territorio eventualmente insistan en la independencia total de Dinamarca, lo que los haría vulnerables a la influencia de China o Rusia.
Los detalles específicos del acuerdo marco sobre Groenlandia aún no han sido revelados públicamente por ninguna de las partes involucradas. Se espera que en las próximas semanas se conozcan más precisiones sobre las concesiones que Dinamarca y la OTAN estarían dispuestos a otorgar a Estados Unidos, aunque las autoridades no han confirmado plazos concretos para finalizar estas negociaciones.

